El cáncer de hígado es algo que, en la mayoría de los casos, puede llegar a prevenirse si evitas una serie de factores de riesgo que te hacen más propenso a padecerlo.
Debes tener en cuenta que, a cuantos más factores de riesgo estés expuesto, las probabilidades de que poder sufrir este tipo de cáncer aumentan considerablemente. Es decir, son acumulativos.
Después de pasados cinco años desde que se diagnostica el cáncer de hígado el índice de supervivencia es de tan solo el once por ciento. Una de cada diez personas sobrevive al margen de esos cinco años.
Se estima que casi la mitad de los enfermos de algunos casos de cáncer de hígado lo podrían haber evitado cambiando su estilo de vida a una con hábitos más saludables. Para que sepas qué te pone en riesgo de sufrirlo te diré los factores que más vulnerable te hacen.
Virus de la hepatitis B y C

El cáncer de hígado tiene a la hepatitis B o C como uno de sus mejores aliados. Los virus de la hepatitis B, el HBV, y el de la hepatitis C, el HCV, provocan una infección crónica del hígado que puede terminar en cáncer.
La peligrosidad de este tipo de virus es que se contagian de una persona a otra por distintos medios:
- Compartir material quirúrgico contaminado con el virus.
- Sexo sin protección.
- Contagio en el nacimiento.
Una de las formas de evitar contraer cáncer de hígado es usar medidas de protección sexual, recuerda que el sexo oral también contagia enfermedades de transmisión sexual, además tampoco debes compartir agujas contaminadas.
Alcohol

Relacionar el cáncer de hígado con el consumo excesivo de alcohol no es demasiado difícil. El alcohol puede llegar a provocar cirrosis y este desencadenar en cáncer.
Una de las maneras de prevenir padecer cirrosis es evitar tomar demasiado alcohol. El alcohol en exceso provoca cirrosis. Cuando el hígado se lesiona este se intenta reparar a sí mismo hasta que llega un momento en el que el exceso de alcohol no le permite continuar.
Las enfermedades hepáticas como el alcoholismo o la hepatitis hacen que el hígado tenga una cicatrización más lenta de lo habitual.
Tabaco

El tabaco es el responsable de que muchas personas padezcan cáncer. Muchos saben que el tabaco provoca cáncer de pulmón; sin embargo, el de hígado también esta estrechamente relacionado con este hábito.
Dejar de fumar ayudará a que muchos problemas de salud desaparezcan de tu vida, entre ellos el riesgo de poder padecer cáncer de hígado.
Existen muchas formas para conseguir dejar este vicio. Recuerda que en los centros sanitarios hay especialistas que te ayudan a dejar de fumar. Tan solo una de cada diez personas que dejan el tabaco por sí mismas no recaen.
Peso

El exceso de peso puede provocar que sufras enfermedades como la diabetes o el colesterol y estos causar un infarto cardiovascular o cerebral.
La obesidad también puede hacer que tus factores de tener cáncer de hígado aumenten considerablemente. Tener el hígado graso empeora tu calidad de vida notablemente. Tener el hígado graso no es por culpa del alcoholismo como se puede pensar, es una enfermedad común en las personas con sobrepeso.
Mantener un peso saludable es tan solo cosa de uno mismo. Es necesario dejar las comidas con exceso de grasas y azúcares. También es recomendable no llevar un estilo de vida sedentario y salir a caminar cada día para que tu peso sea el saludable.
Químicos

Es necesario limitar la cantidad de agentes químicos que entran en tu vida y así tener menos factores de riesgo de padecer cáncer de hígado.
Existen alimentos en el mercado que están contaminados con aflatoxina. Esta es una toxina que está producida por un hongo que se desarrolla en ellos, como por ejemplo los granos o las nueces.
En la mayoría de los países desarrollados existen leyes para regular el correcto almacenamiento de los granos y así evitar su contaminación con esta toxina.
Enfermedades hereditarias

El cáncer de hígado también está relacionado con enfermedades hereditarias que en algunas ocasiones causan cirrosis hepática.
Si tienes antecedentes familiares de enfermedades relacionadas con el hígado debes realizarte pruebas para un diagnóstico precoz y así evitar los riesgos que estas conllevan.
Los antecedentes de hemocromatosis tienen que tener un seguimiento médico por si necesitasen un tratamiento específico, como el sacarles sangre de forma regular y evitar así el exceso de hierro en sangre.
Salud dental

Una correcta salud dental es imprescindible para que el resto del organismo no sufra los daños colaterales. El cáncer de hígado podría estar también relacionado con la salud dental.
El microbioma, tanto de la boca como de los intestinos, pueden ser fundamentales en algunas enfermedades. El hígado se encarga de eliminar las bacterias del cuerpo así que, a más bacterias, más trabajo para el mismo.
Si tienes los dientes en mal estado aumentas hasta en un setenta y cinco por ciento los riesgos de padecer cáncer de hígado. Se supone que hay una relación directa entre la salud dental y algunos tipos de cánceres gastrointestinales como el cáncer de páncreas, de colon, de hígado o de recto.
Diabetes tipo 2

La diabetes de tipo 2 está demostrado que, en la mayoría de los casos, se podría haber evitado manteniendo unos hábitos alimenticios saludables. El problema de padecer diabetes es que pueden provocarte enfermedades secundarias graves como es el cáncer de hígado.
Si tienes cáncer de hígado y padeces diabetes tipo 2 también suelen sumarse otros factores de riesgo en la vida del enfermo, como pueden ser el alcoholismo, la hepatitis tipo B o C crónica viral o un cómputo de todas.
Recuerda que uno de los principales motivos de sufrir diabetes tipo 2 es padecer sobrepeso u obesidad y esta está ligada también como factor de riesgo de tener cáncer de hígado y otros problemas hepáticos graves.
El sobrepeso es una enfermedad más peligrosa de lo que se puede llegar a pensar. Las personas con una mala alimentación tienen unos riesgos altísimos de morir de forma prematura o, como en este caso, de padecer alguno de los temidos cánceres.















































































