Operación Triunfo
Los concursantes de Operación Triunfo para Citroën.

El fenómeno fan Operación Triunfo está traspasando fronteras y hasta el mundo empresarial ha sucumbido a los encantos de los concursantes más famosos del momento. Mientras sus seguidores hacen cola para que les firmen discos o esperan a la salida de los hoteles para conseguir un ‘selfie’, las marcas también se pelean por pasar un rato con ellos.

La última de ellas, Citroën, que ha buscado la estela luminosa de los ‘triunfitos’ para su nuevo “C3 Aircross” y que ha contado con la presencia de Aitana, Ana Guerra, Alfred, Miriam, Roi y Cepeda. Los concursantes han inspirado el diseño del nuevo C3 mediante el espíritu feel good. El modelo de la casa francesa “se inspira en las personas cool, jóvenes y creativas”, y para Citroën los concursantes de la última edición de Operación Triunfo poseen todas estas características.

Ocho colores de carrocería, tres colores de techo y cuatro Packs Color que forman un total de 85 combinaciones distintas para el “Aircross”. Ana Guerra aseguraba que no sabía qué color elegir: “Me gustan todos, me enamoro cada vez que los veo en un color distinto”. Otros como Aitana –la benjamina del grupo- tendrán que esperar a sacarse el carnet de conducir para poder personalizarlo.

La gran ausencia del evento fue sin duda la ganadora de OT, Amaia, que no acudió al acto con sus compañeros. Fuentes cercanas aseguran que los padres de la próxima representante de España en Eurovisión decidieron que su hija no participase en el evento.

Las marcas se rinden al fenómeno OT

Cuatro millones de espectadores vieron como Amaia se convertía en la ganadora de la edición, batiendo récord de audiencia con casi un 30% de share. Las marcas saben que todo lo que tocan estos ‘triunfitos’ se convierte en oro, y quieren aprovecharlo.

Asimismo, el llamado “product placement” ha sido una de las estrategias fundamentales que Tinet Rubira –director de Gestmusic- ha seguido durante todo el reality. La publicidad por emplazamiento consiste en introducir productos, marcas o mensajes dentro de la propia narrativa de un programa.

Los seguidores de OT han visto como los concursantes comían Donetes, se hacían “selfies” con los últimos modelos de Sony o se iban de rebajas al Corte Inglés. Uno de los momentos más criticados por la audiencia fue cuando recibieron la sorpresa de los repartidores de pizza a domiclio en la academia.

Una actuación que fue duramente criticada en las redes y que podría haber costado un disgusto a TVE que prohibió a partir del 1 de enero de 2010 los mensajes publicitarios.

Ahora, tras la salida de los concursantes de la academia, son miles las marcas que patrocinan a diario este nuevo fenómeno. Y otras muchas que quieren pero no pueden alcanzar el caché de estas nuevas estrellas mediáticas.