El 80% del nuevo empleo creado en los últimos años, en concreto en el periodo 2004-2017, fue generado únicamente por un 6% de las empresas españolas, caracterizadas por su rápido crecimiento, según el estudio ‘Dinámica empresarial en España y digitalización: retos ante la nueva crisis del Covid-19’ publicado este miércoles por la Fundación Ramón Areces y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE).

Las empresas de rápido crecimiento (ERC), presentes en todos los sectores de actividad aunque más frecuentes en los sectores TIC, deben ser, para los autores del estudio, el motor de la recuperación del empleo tras la pandemia.

Estas empresas, que se definen como las que tienen una antigüedad superior a los tres años y crecen a una media anual del 20%, concentran el 11% del empleo total e incluso en los peores años de la anterior crisis siguieron creando puestos de trabajo.

El problema, advierten los autores, es que las ERC se enfrentan a barreras a su crecimiento, entre ellas las vías para financiarse, por lo que el estudio insta a asegurar financiación tanto bancaria como no bancaria para las empresas con potencial de crecimiento.

“El dinamismo de las ERC es el que podría ayudar a recuperar los empleos perdidos como consecuencia del Covid-19, explican los autores del estudio, los investigadores del Ivie Juan Fernández de Guevara y Joaquín Maudos, junto con la economista Consuelo Mínguez.

En este sentido, el informe advierte de que la falta de dinamismo empresarial en España por la carencia de nuevas compañías que sobrevivan a los primeros años de vida (el 51% no sobrevive cinco años) y el excesivo peso de las empresas que no crecen, entre las que abundan las de reducido tamaño, pueden lastrar la salida de la crisis. De este modo, los autores del estudio creen que sólo el 6% de las empresas, las ERC, se encuentran en buena posición de partida para afrontar la crisis del coronavirus.

Según este informe, el tejido productivo español presentaba debilidades importantes al comienzo de la crisis: el 27,9% de las empresas ya tenían problemas de liquidez y el 14,6% de las empresas (que suponía el 8,5% del empleo y el 24,2% de deuda empresarial) problemas de viabilidad (escasa rentabilidad).

“En el contexto actual de la crisis del Covid-19 se han de sentar las bases para revertir la caída del dinamismo empresarial de los últimos años. La recuperación del ritmo de creación de empresas y que puedan aparecer empresas que crezcan rápidamente es, por tanto, fundamental”, subrayan los autores del informe, que piden reducir las restricciones administrativas, regulatorias, de competencia y de acceso a la actividad que existen para la creación de nuevas empresas que puedan convertirse en ERC.

LAS ERC NECESITAN FINANCIACIÓN

El perfil de las ERC es el de compañías jóvenes, de mayor dimensión, más rentables, pero también más endeudadas, sobre todo a corto plazo, aunque con menor carga de la deuda y fragilidad financiera, ya que pueden hacer frente a sus costes financieros con la rentabilidad de su actividad.

Aunque las ERC parten de una buena situación para hacer frente a la crisis, el estudio insiste en que necesitan mecanismos efectivos de acceso a la financiación: el 7,9% de las ERC están absolutamente restringidas en el acceso a la financiación (no pueden acceder a financiación ajena para llevar a cabo sus proyectos de inversión) y más de la mitad tiene algún tipo de restricción (o no pueden acceder a la financiación o tienen que pagar un coste elevado por la misma).

Ante este impedimento, el informe aboga por facilitar el desarrollo y crecimiento de estas empresas dando mayor acceso a la financiación a través, también, de fuentes alternativas a los canales bancarios tradicionales, como el capital riesgo, los ‘business angels’, etc.

“La capacidad de resistencia de estas empresas determinará, en parte, el ritmo de recuperación del empleo posterior, pues la experiencia previa indica que son estas las que mayor capacidad tienen para crearlo”, concluyen los autores.

Comentarios de Facebook