La segunda ola de contagios del coronavirus y las restricciones impuestas por el Gobierno y las autonomías, han golpeado con fuerza al sector de las empresas de VTC, que han visto reducida su demanda. También han cambiado las horas de mayor demanda, siendo la última franja horaria la más solicitada, coincidiendo con el ‘toque de queda’.

En una entrevista para MERCA2, el vicepresidente de Asuntos Públicos de Cabify, Mariano Silveyra, asegura que “si miramos los últimos meses, hemos recuperado parte de la demanda, aunque cada ciudad se comporta de manera diferente”, pero añade que “las medidas impuestas para frenar esta segunda ola han provocado variaciones pronunciadas en algunos casos”.

Es el caso de las restricciones al ocio en Barcelona, que han provocado una reducción de la movilidad la primera semana y, aunque después ha ido moderándose, “todavía debe estabilizarse para volver a crecer”, matiza Silveyra.

Además, desde Cabify observan que las medidas que están tomando las diversas administraciones están provocando también “una transformación en los hábitos de uso de los usuarios, que ahora nos utilizan con mayor frecuencia para ir al trabajo o por motivos de salud, por ejemplo”.

En cuanto a este cambio de hábitos, la compañía destaca que también se está experimentando una variación en las horas en la que se concentra una mayor demanda.  “Con el llamado ‘toque de queda’, vemos que la última franja horaria en Madrid, Valencia, Barcelona o Sevilla acumula un elevado porcentaje de la demanda total registrada durante el día”.

En este cambio de tendencia coinciden también otros operadores de VTC y los taxistas. Los usuarios prefieren aprovechar hasta el último momento sus planes de ocio y decantarse por esta alternativa de movilidad más segura para volver a casa, en vez de utilizar el transporte público urbano, lo que reduce el riesgo de contagio.

Sin embargo, pese a la preferencia de los usuarios por los VTC, la crisis sanitaria ha hecho mella en este negocio, que soporta una demanda muy baja. De hecho, hace unos días se conocía que el Grupo Auro, uno de los gigantes de este tipo de transporte, cuenta con un parking de unos 40.000 metros cuadrados en el distrito madrileño de Vicálvaro, en el que acumula cientos de coches esperando a que mejore la situación económica para retomar el negocio.

TAXISTAS PIDEN NUEVAS MEDIDAS

El sector del taxi soporta una pérdida de demanda del 64%, según un informe de la Comunidad de Madrid, una cifra que aumenta hasta el 67% para la patronal Fedetaxi. Una situación crítica, que ha empujado a un colectivo del gremio a valorar un posible referéndum para que el Ayuntamiento de Madrid reduzca el número de taxis en servicio, lo que ahorraría a decenas de taxistas dar vueltas por las principales calles en busca de un cliente. En concreto, pretenden que se lleve a cabo un recorte de la flota del 50%, como mínimo, lo que aumentaría la recaudación de los conductores en servicio.

Sin embargo, según han asegurado a este medio desde Fedetaxi, el Ayuntamiento no podría reducir los descansos legalmente, pero sí podría reducir el número de horas diarias de cada taxi, sin impedirles salir todos los días menos el de descanso.

Por otro lado, se observa un cambio de mentalidad en el uso del taxi, ya que los servicios en paradas y calle se están recuperando de manera más lenta que los servicios a través de app y llamada.

SEGURIDAD EN LOS VEHÍCULOS

Los usuarios coinciden en que los traslados en coche son más seguro, ya que está limitado el aforo, se puede oxigenar el espacio y obligar a los usuarios a ponerse adecuadamente la mascarilla.

Además, empresas como Cabify están entregando equipos de protección individual a los conductores de las flotas que colaboran con ellos, e instalando mamparas protectoras en los vehículos de la flota. Por ejemplo, actualmente, más del 99% de los viajes en esta compañía en España se realizan en un vehículo con mampara protectora.