Las semanas de confinamiento han puesto al descubierto las imperfecciones de los hogares, y ya son muchas las familias que han iniciado la búsqueda de una nueva vivienda que cumpla sus necesidades. Además, ante la incertidumbre de un nuevo rebrote, los compradores apuestan por aislarse en poblaciones más pequeñas, donde combinar una mejor casa con un menor riesgo de contagio.

Asimismo, el teletrabajo está provocando la deslocalización de los equipos de trabajo, y permite que el empleado desempeñe sus funciones en cualquier parte. De este modo, se reduce la tendencia de vivir en pisos pequeños en el centro de las ciudades, para acortar el tiempo de desplazamiento.

También hay que tener en cuenta que con el teletrabajo surge la necesidad de tener un espacio de trabajo, ya no vale el rincón provisional que sirvió de oficina las primeras semanas del confinamiento.

De hecho, los expertos inmobiliarios están registrando un fuerte repunte de búsquedas de viviendas más amplias, aunque estén más alejadas. Pero ahora las familias priorizan el bienestar en el hogar, en vez de vivir en el centro de la ciudad. Así, otros requisitos muy cotizados son una casa con terraza o jardín, y dos baños.

‘EFECTO LLAMADA’ DE LA SIERRA

La sierra madrileña soporta un mercado inmobiliario peculiar, con un sector de la compra-venta muy tensionado, ya que es zona por excelencia de segundas residencias, mientras que la oferta en el arrendamiento es muy escasa, pero asequible.

La serranía de Madrid goza de paisajes espectaculares que la salvan del olvido, a diferencia de lo que ocurre con muchos pueblos de la conocida como España vacía. A pesar de que en la mayoría de estos municipios se puede oír el mugir de las vacas y los perros del pastor ladrando, muchos de ellos se están convirtiendo en la nueva opción para las familias y jóvenes que buscan estar en contacto con la naturaleza y huir de las grandes densidades urbanas.

REPUNTE DE LA COMPRA-VENTA

Pueblos como San Agustín de Guadalix, Pedrezuela, Guadalix de la Sierra, Fuente el Saz del Jarama o Algete, son los nuevos pueblos dormitorio que acogen a quienes se ven obligados a buscar en el extrarradio. También son la nueva opción para quienes buscan vivir alejados del posible rebrote del covid-19, pero sin renunciar a vivir relativamente cerca de la capital.

Los datos ofrecidos por el portal inmobiliario Idealista desvelan que en la mayoría de los pueblos de la serranía se ha producido un incremento del precio con la ‘nueva normalidad’, esquivando así los efectos de la crisis. En este sentido, los propietarios en estas zonas quieren sacar una mayor rentabilidad tras el auge en la demanda.

Así, San Agustín de Guadalix se posiciona como la localidad más cara, con un precio medio del suelo de 1.919 euros por metro cuadrado, lo que se traduce en un incremento interanual del 0,7%. Además, se sitúa muy cerca del precio medio máximo alcanzado en octubre de 2009, 2.089 €/m².

Por otro lado, San Lorenzo de El Escorial, que atrae a miles de turistas por su impresionante monasterio, ha repuntado un 3,3% interanual, hasta los 1.756 €/m², pero su precio queda aún lejos de su máximo histórico de abril de 2009 (2.116 €/m²).

Otro de los pueblos más cotizados es El Escorial, que en términos interanuales ha incrementado su precio un 1,2%, y se sitúa en los 1.550 €/m². Aún lejos del máximo histórico, 1.923 €/m² registrado en marzo de 2011.

Cercedilla es otro claro ejemplo del boom en estas localidades. Se trata de uno de los destinos de nieve preferidos en Madrid y su precio ha repuntado un 8% en comparación con el mismo mes de un año antes. Ahora su precio se mantiene en los 1.376 €/m², frente a los 1.907 €/m² alcanzados en noviembre de 2011.

ESCASA OFERTA DE ALQUILER

En cuanto al alquiler, los expertos inmobiliarios consultados por MERCA2 explican que no hay casi oferta en esta zona, ya que es un entorno dedicado a la segunda residencia y alojamientos rurales. Además, su precio es inferior al de otras zonas de la Comunidad de Madrid.

Incluso hay veces que los inmuebles que se quedan vacíos no llegan ni a publicarse en inmobiliarias o portales online, ya que entre los vecinos del pueblo consiguen al siguiente inquilino. O, como en el caso de Zarzalejo, existe un grupo de whatsapp entre los habitantes de este pequeño pueblo en el que publican las posibles ofertas.

Teniendo en cuenta la alta demanda y la escasa oferta, San Lorenzo de El Escorial se posiciona como la localidad más cara, con un alquiler medio de 8,4 euros/m², que se traduce en un alza en términos interanuales del 3,2%.

Le sigue de cerca San Agustín de Guadalix con 8,2€/m², tras un alza del 2,9% respecto al mismo mes de un año antes. Sin embargo, en el caso de El Escorial, su precio se ha disparado un 18,3% en términos interanuales y ahora mismo se sitúa en su precio máximo histórico, 8 euros.

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