Norwegian

A medida que se acercan los meses de invierno la situación financiera de Norwegian se vuelve más delicada, dado que los flujos de efectivo que entran en el balance se contraen por la estacionalidad del negocio. El punto crítico para la aerolínea noruega está en sus bonos, más en concreto, en el contrato que tiene firmado con sus tenedores y que le obliga a mantener un colchón de liquidez para que éstos no sean cancelados. La firma ya ha reconocido que no alcanzará dicho nivel y ha pedido que no se ejecuten los pagos correspondientes, lo que ha llevado su precio a mínimos y abre la puerta a que próximamente inicie un proceso de reestructuración. Dicho momento, sería el pistoletazo de salida para la operación ‘compra de Norwegian’ que, obviamente, nos remite a IAG.

Pese a que toda la atención se la lleva la bolsa de valores, lo que suben y bajan las acciones de cada compañía, la clave para comprobar el estado de salud de una empresa es observar la cotización de sus bonos de deuda. En el caso de Norwegian, la corrección de sus títulos ha sido fuerte, pero lo ha sido todavía más en el caso de sus bonos. En concreto, tanto el NAS07 como el NAS08 tienen un precio actual cercano de 84 sobre 100 puntos básicos una cifra relativamente baja y que denota problemas. Para hacerse una idea, dicho valor coincide con el actual de los que mantiene DIA en el mercado (por encima de 81 sobre 100) pese a los evidentes problemas que ha presentado y todavía presenta.

Obviamente el problema está en la penosa evolución de sus cifras de negocio que limitan, a su vez, la capacidad de repago de la deuda. Hasta tal punto ha sido así, que Norwegian pidió a los tenedores de bonos que amplíen las fechas de vencimiento de sus dos bonos no garantizados para que no le consuman liquidez y así, mantener el colchón exigido en las cláusulas de colocación de los mismos. Aunque no está todavía decidido, puesto que los siguientes días serán clave para la firma: este próximo 11 de septiembre, se cumple la fecha de pago anticipado y cinco días después, el lunes 16, tiene una reunión con los tenedores más importantes para implementar una guía de cara a los meses más difíciles del año.

Al igual que en la ya memorable serie de HBO, donde el tiempo invernal suponía un problema porque limitaba los recursos para sobrevivir, para las compañías aéreas resulta complicado dado que el número de viajes se reduce y, con ello, los flujos de caja que entran en su balance. A lo que se añaden otros contratiempos más como el parón prolongado de sus aviones 737 MAX que se espera sigan sin poder volar en los siguientes meses, las exigencias más agresivas de los operadores de tarjetas de crédito y, finalmente, la llegada de los meses con menos actividad turística del año. Lo anterior lleva a que se “ejerza presión sobre la liquidez desde la perspectiva de los flujos de caja”, advierten los analistas de Danske Bank.

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Por el momento, Norwegian ha manejado la situación gracias a que ha añadido coberturas adicionales a los tenedores de deuda para asegurarles el pago en caso de un mayor deterioro del esperado. En concreto, se trata de un paquete derechos de despegue y aterrizaje en el aeropuerto de londinense de Gatwick. El respaldo de la aerolínea, junto a otros pagos que ofrece de cara al futuro, eleva el valor de sus bonos “al vencimiento al 105%” señalan desde Danske, aunque obviamente el mercado no lo ha recogido, puesto que sigue más cerca de 80 puntos que de 90, lo que implica que la desconfianza y los problemas no son tan fáciles de solucionar.

IAG AL ACECHO DE LA REESTRUCTURACIÓN DE DEUDA

Citar a Norwegian en España es nombrar indirectamente a IAG. El consorcio que incluye marcas como Iberia, British Airways o Level ha estado, por méritos más que propios, en las quinielas para adquirir la aerolínea noruega, aunque siempre sin resultado. Incluso se especuló con una operación en primavera y más tarde en verano, aunque no era el momento adecuado. De hecho, su fuerte inversión en su filial Levels significó que la compañía británica española dejaría para más adelante los movimientos de M&A: “Al examinar la industria, vemos pocas posibilidades de que IAG pueda realizar fusiones y adquisiciones significativas en el corto plazo”, señaló JPMorgan en un informe hace un par de meses.

El alto volumen de deuda que acumula Norwegian es un problema para una posible compra por parte de IAG, pero en los próximos meses podría iniciar una renegociación de la misma que abriría la puerta a la española

Pero que se haya descartado en el corto plazo, era principios de verano, no significa que siga la idea de cara al largo plazo, de hecho, las noticias que llegan desde Norwegian y sus problemas con los bonos es una noticia que ha levantado revuelo en IAG. El gran muro con el que se chocó el consorcio en su intento de adquisición fue la gran cantidad de deuda que acumula en el balance. Se trata de un charco en el que es mejor no meterse, por el momento, y que una vez resuelto (por medio de una reestructuración y posible quita con los bancos) podría dar paso a que la española inicie de nuevo su ofensiva.