nocte cerrajeros

Los telediarios y los periódicos se han llenado en estos últimos meses de noticias sobre un grave problema que afecta a las viviendas de los españoles: la okupación. Cada vez es más habitual que personas ocupen de manera ilegal casas vacías aprovechando la ausencia de sus propietarios.

El problema está llegando a unos niveles tan altos que incluso se ha convertido en parte del debate habitual en las esferas políticas, pero los gobiernos están lejos de dar una solución rápida y efectiva a la presencia de okupas.

Podría parecer un asunto baladí, pero en los primeros seis meses de este año 2020, son más de 7000 las denuncias por okupación que han llegado al ministerio del Interior y los procesos de okupación cada vez se producen en más ciudades y municipios.

Por ello, empresas de seguridad en el hogar como Nocte Cerrajeros ofrecen consejos sobre cómo ‘blindar’ las viviendas para que los okupas lo tengan más difícil cuando intenten entrar a las casas y tengan que desistir en el intento.

Cerrojos adicionales

Cuando se trata de una segunda vivienda o un inmueble del que se han mudado los propietarios, todo suma a la hora de dificultar la entrada de okupas. En este caso la legislación va lenta y, ante las okupaciones, es posible que esas personas puedan permanecer en la casa durante al menos unos meses.

Por ello, lo primero que se debe hacer es reforzar la puerta. ¿Cómo? Con cerrojos adicionales.

El mejor consejo en ese sentido, indican desde Nocte Cerrajeros, es contar con la experiencia de un profesional de la seguridad. Consultar con un experto y trasladar la necesidad de reforzar la puerta será útil para dar con el cerrojo adicional más difícil de romper o abrir.

Puerta acorazada o blindada

Si todavía se quiere evitar más el riesgo, siempre es recomendable cambiar la puerta por una blindada o, si es posible, una acorazada mínima de grado tres con cerraduras profesionales.

Este es sin duda el mejor método para evitar la okupación. Estas puertas son prácticamente invulnerables y los vecinos se alertarían del problema mucho antes de que los okupas puedan abrir el domicilio y entrar. La situación quedaría solucionada así mucho antes de producirse.

Alarmas

Invertir en un sistema de alarmas quizá no sea un gasto elevado si lo que se evita es la okupación de la casa. Las alarmas son un elemento disuasorio y, en caso de no asustar a los okupas, sí que pueden servir para avisar a la policía con tiempo suficiente como para evitar el proceso de okupación.

Está demostrado que las casas que cuentan con alarmas, puertas especiales y cerrojos adicionales son mucho menos elegidas por los okupas debido a que saben de antemano que les será difícil entrar en ellas.

Como afirman desde Nocte Cerrajeros, la mejor solución es poner unas buenas medidas de prevención y con estos tres consejos la situación se pone mucho más complicada para los okupas, que inevitablemente acabarán optando por no intentar acceder a la vivienda.