Neinor
El CEO de Neinor, Borja García-Egotxeaga.

Neinor ha cerrado una de las peores operaciones financieras del año. Hace año y medio, la firma que dirige Borja García-Egotxeaga decidió endeudarse con Goldman Sachs para comprar acciones propias. La excusa fue que su valor bursátil tenía un fuerte descuento, cercano al 35%, que el dinero se devolvería con la caja futura y que los intereses del crédito se pagarían con la revalorización de los títulos. Pues bien, el plazo ya ha cumplido recientemente sin que hubiera dinero en caja ni que la firma haya incrementado su valor. Aunque fuentes cercanas a la compañía aseguran de que la operación ha cumplido con lo exigido.

La apuesta en su momento ya fue arriesgada. Todo comienza en abril de 2019, cuando Neinor formaliza el derivado financiero (más conocido como Equity Swap) con el banco de inversión. La intención de la promotora era comprar acciones suyas propias, lo que se conoce como autocartera, dado que la cúpula directiva estimaba que su valor bursátil era muy pequeño frente el de activos. Pero no apostaron con su dinero, sino con el de los accionistas. De hecho, se decidió recurrir a Goldman Sachs porque no había recursos suficientes.

“Es como un préstamo, nosotros a final de año tendremos caja, pero queremos comprar acciones ahora”, explicó la compañía en aquel momento. Así, el derivado consistía en que Goldman financiaba el 80% de la operación, por el que cobraba un interés fijo del 3,5%, y Neinor el 20% restante. Aunque la intención era la de llegar hasta 100 millones, las turbulencias de los mercados redujeron el ímpetu de la compañía, hasta dejarlo a la mitad. En concreto, la cantidad final ha ascendido a 51,2 millones, repartidos entre 40 millones puestos por el banco de inversión y 10,2 millones por la promotora.

NEINOR RECURRE A UN NUEVO CRÉDITO PARA REPAGAR A GOLDMAN

La cifra final de los 40 millones tiene su miga. La compañía los abonó en marzo, dado que se encontraban en una cuenta neutra. Pero a principios de mayo Neinor informa de que ha logrado un préstamo por esa misma cantidad, 40 millones, con una entidad financiera española “con el fin” de “reforzar” su liquidez ante la crisis generada por la pandemia. Un crédito que no solo es llamativo porque coincide con la deuda pagada al banco de inversión, sino que además se pide pese a que reconoce que no tiene vencimientos de deuda en un año.

En otras palabras, Neinor parece haber incumplido su primera promesa con los accionistas de utilizar la caja para comprar acciones propias. Aunque la compañía explica que no tienen relación directa. Pero la sensación es que se ha visto obligado a endeudarse dos veces para mantener su actual volumen de autocartera una perversión que no está bien vista entre los analistas. Además, dos créditos suponen duplicar el coste financiero de la operación. En el caso de Goldman, el tipo del préstamo era del 3,5%, lo que implica unas pérdidas netas de 1,4 millones de euros. Aunque Neinor señala que al pagarse en marzo se ahorró una parte de los mismos. Del segundo, la empresa no ha informado cuanto deberá pagar.

Finalmente, la idea de repagar esos intereses con la revalorización de las acciones tampoco ha podido ser. El acuerdo se cerró el pasado 5 de octubre cuando las acciones apenas contaban con una revalorización del 2,5% frente al precio cuando se cerró al acuerdo, una cantidad insuficiente no solo para repagar los intereses de Goldman, sino también los del nuevo préstamo. Además, un mes después el precio de las acciones ha caído hasta un 5% desde entonces, lo que unido a las tensiones en el sector por la pandemia y la crisis económica en ciernes podría agravar el resultado.