Navidad coronavirus

Este año 2020 está siendo diferente en todos los sentidos, y complicado para muchos, pero quizá sea un buen momento para vivir la Navidad de forma diferente, relajada, sin tanto ajetreo, sin compras innecesarias, sin tener que pasar tantas horas en la cocina…puede ser un buen momento para cada uno de nosotros, y poder ver así cada situación en positivo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aporta datos un tanto impactantes. La fatiga emocional asociada al COVID puede estar afectando al 60 % de la población europea. Esta situación de pandemia sostenida en el tiempo hace que todo se desarrolle de manera diferente y se convierta en un estresor mucho más grave, con consecuencias psicológicas más graves.

Para la psicóloga clínica de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, Elena Iracheta, las “rumiaciones” constantes de las restricciones, hace que aumente nuestra frustración e irritación, la falta de libertad hace que aumenten los trastornos de ansiedad, insomnio y depresión, desasosiego, tristeza, intranquilidad…Esta sería la cara negativa de esta navidad atípica. “Pero no queremos quedarnos con esa sensación negativa, sino intentar darle la vuelta a la tortilla, e intentar ver lo que está en nuestra mano para estar mejor…”, indica Iracheta.

Según esta experta, es importante hacer cosas que nos saquen de esta rutina pandémica, salir y tomar un café en algún sitio diferente, hacer videollamadas navideñas con amigos a los que no vamos a poder ver, comprar algún detalle que nos haga ilusión regalar, y cambiar un poco, rompiendo nuestra rutina hará que nos sintamos mejor.