DigitalEs

La digitalización empresarial es un tren al que hay que subirse, sí o sí. Es un desafío para todos los actores que intervienen en esta transformación, y por ello, la captación de talento es imprescindible. El sector tecnológico y digital, tradicionalmente con mayoría masculina, registra en los últimos estudios un descenso de participación femenina. 

El 54,3 % de los matriculados en universidades españolas son mujeres, según datos del Ministerio de Educación. Por ramas de enseñanza, las Ciencias de Salud aglutinan el mayor porcentaje (68%), seguidas por Artes y Humanidades, Ciencias Sociales y Jurídicas, Ciencias y tan solo un alarmante 29% se decantan por Ingeniería y Arquitectura. 

De una manera más específica, y tal y como reflejan los datos recogidos por la Unión Europea a través de Eurostat, en España estamos por debajo de la media en representación femenina en el sector TIC. La media europea ronda el 17%, mientras que la de España está en 12,7%. 

Informe Altran-DigitalES

Demasiadas empresas se mantienen en “pañales digitales”

El informe anual presentado por Altran, consultoría tecnológica, en esta ocasión junto a la patronal DigitalES, revela datos preocupantes sobre el proceso de digitalización...

No llega al 3% el número de mujeres con estudios tecnológicos superiores en datos de 2017, sí lo hace el de los hombres, situado en un 15%. Aunque independientemente del género, las cifras registran un descenso con respecto a años anteriores. El descenso del número de mujeres graduadas en el sector en los últimos dos años es una tendencia mundial, un fenómeno que se da tanto en España, como en Europa y Estados Unidos. “La causa probablemente sea que la tecnología muchas veces es algo frío, y a veces, a las mujeres les cuesta más pensar en más abstracto y dedicarse a eso”, apunta la directora general de DigitalES, Alicia Richart. 

“La formación tecnológica no ha sabido adaptarse suficientemente rápido al propio desarrollo del sector”, opina la socia de la consultora Quanticae, Carlota Tarín. Hay que tener en cuenta varios factores, por ejemplo que el sesgo de elección de vocaciones está entre 8-9 años, incluso los últimos estudios señalan los 7 años. Por lo que es importante, indica Alicia Richart, inculcar la tecnología desde la infancia. 

ACCESO SIMILAR A LOS HOMBRES, PERO MÁS DIFICULTADES

Las mujeres ganan 22,1% de media más que en otros sectores. El acceso de las mujeres a este sector es sencillo, pero alcanzar puestos de gran responsabilidad se hace complicado, por lo que el ámbito tecnológico también se suma al “techo de cristal”. 

Los estereotipos de género, que atribuyen cualidades innatas a cada de uno los géneros, algunas muy relevantes para el ascenso profesional, el “sindrome del impostor” o la “brecha de ambición”, como comportamientos de la personalidad que se dan mayoritariamente en las mujeres, son algunas de las razones por las que existe el “techo de cristal en el sector tecnológico y digital. 

Las mujeres en el sector TIC ganan un 3,1% más que las mujeres de características semejantes en puestos similares de otros sectores, algo que no sucede en el caso de los hombres, así lo revela el estudio presentado por DigitalEs.

LA IMPORTANCIA DE LOS REFERENTES

Faltan referentes. Es una realidad que afecta al sector tecnológico en el caso de las mujeres. No solo en el mercado laboral, sino en el educativo. Las matemáticas y la tecnología  los cimientos del sector , y gran parte del problema radica ahí. Cada vez hay menor número de estudiantes de magisterio especializados en este campo, por lo que hay que poner el foco en la base de la educación. 

No se trata de preguntar a los niños qué quieren ser, sino que quieren hacer, propone Rocio Miranda de Larra, directora de RSC y de la Fundación de Orange. “Se trata de contar para qué sirve lo que haces”, añade. Cada vez existen más referentes femeninas y hay que dar visibilidad.

Surge la necesidad de fomentar las vocaciones tecnológicas, sobre todo para cubrir puestos en el presente y en el futuro. Mejorar el modelo educativo, como medida inicial, luchar contra los estereotipos de género, y por supuesto, promover la corresponsabilidad y las prácticas inclusivas en el sector. 

Iniciativas como dar charlas en colegios a los estudiantes o investigar nuevos canales con los que conseguir llegar a los jóvenes (videos en plataformas online, programas en televisión…) se podría llegar a ellos e inculcar la cultura tecnológica necesaria en este nuevo tiempo marcado por la economía digital, un sector de presente, pero sobre todo de futuro.