Morgan Stanley despidió o, al menos, suspendió de su licencia a al menos cuatro de sus traders por una supuesta mala valoración de divisas que ocultaba pérdidas de entre 100 y  140 millones de dólares, según han comentado fuentes conocedoras del asunto a Bloomberg.

El gigante de la banca de inversión está investigando esta marca errónea, vinculada a divisas de los mercados emergentes. Los traders que ya han sido identificados son:  Scott Eisner y Rodrigo Jolig, ambos trabajan en la sede de Londres de la compañía, y dos colegas de alto rango con sede en Nueva York, Thiago Melzer y Mitchell Nadel, según fuentes de la investigación.

Ni Eisner, ni Jolig, ni Melzer y ni Nadel han querido hacer comentarios. Su status de empleados al final de este embrollo aún no está claro, pero al menos algunos de ellos van a abandonar Morgan Stanley.

A Melzer se le asignó la responsabilidad del trading de divisas y de mercados emergentes de América en marzo, mientras que Nadel dirige el trading macro en Latino América, incluidas los tipos de interés y las divisas. Eisner gestionaba el libro de ordenes de divisas de Europa Central y Oriental, Oriente Medio y África, conocido como CEEMEA, según su perfil de LinkedIn.

Lo más importante de determinar ahora es si los controles de Morgan Stanley han funcionado como señala la columnista de Bloomberg Elisa Martinuzzi: “Creo que todo depende de lo que se encuentre, si se destapa más de lo que se ya se ha descubierto. Claramente la situación, el tipo de perdida, no es la que tendrías un día normal de negociación, pero es importante entender como de rápido se ha detectado. Esta mala valoración está todavía en periodo de alegaciones…Como se produjo, como fue descubierta, como de rápido se ha atajado y si los sistemas de control fueron eficientes y rápidos”.

En este presunto delito de valoración inadecuada de activos lo que se produce es que el valor asignado a los valores no refleja su valor real. El alcance de la investigación en Morgan Stanley incluye también a las opciones de divisas que otorgan a los compradores el derecho de comprar un activo a un precio establecido previamente pero en el futuro, lo que les permite especular y protegerse contra posibles pérdidas. La negociación de opciones de divisas aumentó un 16 por ciento a  294 mil millones, según los datos más recientes dados a conocer el abril por el Banco de Pagos Internacionales.

La mesa de opciones de divisas de Morgan Stanley ha tenido problemas este año para obtener buenos rendimientos en medio de una caída en la volatilidad que es la que genera ganancias para los traders, incluso en los mercados emergentes,que son los más complicados.

La firma de Wall Street dio pérdidas en el tercer trimestre en su departamento de opciones de divisas. Morgan Stanley informó de un aumento del 21 por ciento en los ingresos comerciales generales de renta fija, un resultado que fue parcialmente estropeado por una disminución de sus ganancias en el mercado Forex las divisas, según reza su documento de presentación de beneficios del tercer trimestre de 2019.

El aumento de los derivados  OTC para intentar sacar más rendimientos en épocas de poca tendencia y mucha lateralidad en el mercado de divisas podrían estar detrás de estas prácticas que hacen perder mucho dinero a las firmas de trading por su alto apalancamiento como explica Martinuzzi: “Respecto a si es una tendencia más amplia el usar opciones sobre divisas, estamos viendo muchas falsas rupturas en el mercado Forex, particularmente en el ámbito de los derivados. Hemos visto el crecimiento de los derivados overthecounter en el primer semestre lo apuntaría a este las compañías están tomando mas riesgo y por supuesto deberíamos vigilar esto”.

Ha sido una semana turbulenta para los bancos estadounidenses en Londres después de que Citigroup fuera multado con  44 millones de libras por el Banco de Inglaterra por años de informes inexactos a los reguladores sobre los niveles de capital y liquidez del Banco. Ambos incidentes apuntan a controles internos débiles en los bancos de inversión una década después de la crisis financiera.

La investigación muestra “la cantidad de esfuerzo que aún se necesita en estas grandes organizaciones para reducir los episodios de mala conducta”, dijo Angela Gallo, profesora de finanzas de Cass Business School. La frecuencia de los casos de mala conducta en los Estados Unidos y Europa en los últimos años habla en voz alta de que se requieren cambios más fundamentales y de que la normativa MiFID II no será suficiente.

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