Florentino Pérez
Florentino Pérez

MONCLOA.com nunca ha pedido dinero a cambio de no publicar informaciones sobre ACS o sobre su presidente, Florentino Pérez. El empresario declaró ante la Audiencia Nacional que fue presionado por este medio con informaciones que presuntamente le perjudicarían. Las afirmaciones de Pérez ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, provocaron que el editor de este medio fuera llamado a declarar como investigado en una de las piezas separadas del caso Tándem, que indaga sobre las actividades del comisario José Manuel Villarejo para varios clientes, incluidas grandes empresas como Iberdrola o BBVA.

Ante las afirmaciones realizadas por Florentino Pérez, MONCLOA.com estudia presentar una acción judicial por denuncia falsa. Este medio ha publicado en los últimos días informaciones relacionadas con los trabajos que realizó el excomisario José Manuel Villarejo para la compañía Iberdrola. Uno de los encargos iba dirigido a intentar impedir la entrada de Florentino Pérez en el consejo de administración de la compañía energética.

Villarejo recopiló para Iberdrola información sobre asuntos que pudieran resultar comprometidos para el presidente de ACS, tal como acreditan tanto los informes elaborados por el policía, como las grabaciones de las conversaciones que mantuvo con el director de Seguridad de la compañía energética, Antonio Asenjo. En esas conversaciones, el responsable de Iberdrola llega a proponer a Villarejo la construcción de falsos montajes contra Florentino Pérez, como, por ejemplo “que lo han visto con un niño”.

El abogado de MONCLOA.com, Miguel Durán, ha subrayado que “sería del género idiota pedir dinero a un empresario que en las grabaciones aparece como una víctima”. Además, Durán ha destacado el poder de Florentino Pérez, que ha conseguido un efecto tan rápido con su denuncia. Esta ha provocado un requerimiento judicial para impedir la publicación de más noticias sobre el trabajo de Villarejo para Iberdrola, tanto a MONCLOA.com como a Elconfidencial.com, medio con el que ha realizado esta investigación conjunta. Durán ha calificado esta actuación judicial como una “censura previa”.

La relación comercial de MONCLOA.com con ACS ha sido la habitual con otras empresas. En este caso, no dieron fruto. Un ejemplo de ello son los emails enviados a esta compañía, redactados en los mismos términos que se envían al resto de los potenciales clientes. El último de ellos fue enviado el pasado 23 de abril en el que se solicitaba al director de comunicación de ACS una reunión “para poder presentarte nuestros medios personalmente”. El correo nunca tuvo respuesta.

Este periódico ha desvelado el resultado de los encargos de Iberdrola al comisario Villarejo y ha colaborado con la Justicia aportando la documentación y las grabaciones que fueron publicadas. El último requerimiento judicial de este tipo de material se produjo sobre las noticias relacionadas con Iberdrola. Sin embargo, en esta ocasión llegó a la vez que una citación para que declararan como investigados el editor y el director de relaciones institucionales de este medio.

La publicación en MONCLOA.com de grabaciones y documentación relacionada con Villarejo han ayudado a la Justicia a la apertura de nuevas piezas separadas en el caso Tándem. Las más destacadas han sido las referidas a la relación del comisario con el BBVA y con Iberdrola. En lo que se refiere a la que investiga los trabajos realizados por el banco, el último capítulo en la investigación judicial ha sido declaración como imputado del expresidente de la entidad, Francisco González.

Por otra parte, tras la publicación del contenido del trabajo de Villarejo sobre Iberdrola, la Audiencia Nacional abrió también una pieza separada para investigar estos hechos. Además del espionaje realizó sobre el presidente de ACS, Florentino Pérez, la compañía eléctrica encargó otras misiones al policía.

Así, por ejemplo, Villarejo se infiltró en una plataforma vecinal que se movilizó contra la construcción de una central térmica en Arcos de la Frontera (Cádiz). También espió y hostigó a miembros del comité de empresa de la central nuclear de Cofrentes (Valencia), porque los consideraba responsables de dar a conocer fallos de seguridad en esta instalación.

Por último, Iberdrola también ordenó hurgar en la vida privada y relaciones de un accionista particular que tomó la palabra en una Junta General de la compañía con comentarios críticos hacia la gestión de la empresa. La relación se extendió también al espionaje realizado sobre uno de los directivos de la propia compañía, para averiguar si podía haber fugas de información hacia el entorno de ACS. Estas dos acciones se enmarcaron en la batalla que mantenía el presidente de esta empresa, Florentino Pérez, para entrar en el consejo de administración de Iberdrola.