Minsait (Indra) aconseja al sector bancario establecer un modelo híbrido de oficina premium, en la que los clientes puedan realizar cualquier operación de forma desatendida y, al mismo tiempo, dispongan de la ayuda de un asistente personal o un operador las 24 horas.

La pandemia del Covid-19 no solo ha golpeado con dureza las cuentas de resultados de las principales entidades financieras, sino que también ha frenado en seco la actividad de sus redes comerciales, ha señalado el director de tecnología en el mercado de servicios financieros de Minsait, Jesús Morales, en el evento ‘Revolution Banking’.

Para Morales, la prueba más palpable del cambio que se está produciendo se encuentra en el nuevo concepto de oficina bancaria que se está abriendo paso en la calle.

El directivo ha explicado que lejos de desaparecer, las oficinas “serán un elemento central para atraer y fidelizar al cliente, que acudirá a ellas para realizar las gestiones de más valor”. “La digitalización nos permite conocerle mejor y darle un trato diferencial para fidelizarlo”, ha apostillado.

Por otro lado, Minsait aboga por ‘romper’ el banco en dos bloques para ganar la flexibilidad y agilidad que exige la era digital. Así, una parte del banco, que denomina ‘banco de cliente’, se centraría en cuidar la experiencia, la velocidad, la innovación y las alianzas con otras empresas.

La segunda parte, que denomina ‘banco de balance’, estaría más ligada a la fabricación de productos y gestión de procesos y sistemas y debería trabajar en una transformación digital compleja y profunda.

Para el responsable de desarrollo de negocio de banca de Minsait, Sergio Guimón, este es el camino que los grandes bancos tradicionales deben seguir para competir con los Challenger Banks y Neobanks, las nuevas entidades con estructuras nativas digitales que están demostrando una enorme capacidad para atraer a nuevos clientes.