Group of young people using laptop.

Un 48% de los millennials no ha pensado aún en la edad a la que le gustaría jubilarse, especialmente los menores de 32 años. Mientras que un tercio asegura que quiere jubilarse tan pronto como puedan y sólo un 5% preferiría mantenerse en el mercado laboral todo el tiempo posible.

Así lo pone de manifiesto el último estudio del Instituto BBVA de Pensiones, que ha entrevistado a más de 3.000 personas de esta generación (nacidos entre 1978 y 1999), durante los meses de septiembre y octubre.

Casi la mitad de los encuestados, el 47%, cree que no cobrará una pensión pública, aunque esa percepción no les anima a ahorrar más para la vejez. De hecho, solo el 17% ha comenzado a ahorrar para ello y un 63% creen que todavía no es conveniente hacerlo. La edad preferida está en torno a los 38 años.

LA PANDEMIA ANIMÓ AL AHORRO

Los millennials muestran una moderada confianza en el sistema público de pensiones, sólo el 53% cree que recibirá una cuando se jubile. Pero a nivel general, es decir, tanto los que confían en recibir pensión como los que no, no se preocupa demasiado por ello.

Sin embargo, el problema no es el ahorro, pues más de un tercio declara ahorrar de forma habitual aproximadamente una quinta parte de sus ingresos mensuales y sobre todo en cuentas o depósitos. La pandemia ha sido un revulsivo, el 54% de los millennials asegura que consiguió ahorrar en ese tiempo y de ellos, el 77% reconoce que ahorró más que antes del confinamiento.

Pese a ello, tras el fin del confinamiento se redujo el volumen de ahorradores, y desde entonces, sólo el 41% está consiguiendo ahorrar.

INCENTIVO FISCAL

Según revela el estudio de BBVA, un 70% de los millennials considera que el déficit de la Seguridad Social aumentará en los próximos años, por ello el 76% asegura que el sistema necesita una reforma y más de la mitad de ellos creen que dicha reforma debe ser profunda.

A pesar de esto, la mayoría se opone a resolver el problema pagando más impuestos o con la inmigración. Por ello, muestran un amplio apoyo a incentivar fiscalmente los planes de pensiones de empleo y a promoverlos como parte de las retribuciones.

El 37% de los encuestados se opone a reducir las ventajas fiscales de los planes de pensiones individuales, frente a un 15% que estaría conforme con ello. Entre quienes tienen plan de pensiones, seis de cada diez rechaza reducir los incentivos fiscales a las aportaciones.

En cuanto a cómo debería ser el modelo ideal de pensiones, el 36% apuesta por el sistema actual, pero un porcentaje mayor, del 48%, se inclina por un sistema mixto: una pensión pública complementada con ahorro privado, ya sea individual o colectivo.