La crisis económica tras la pandemia del coronavirus ha golpeado con fuerza al mercado de la moda, cuyas tiendas tuvieron que echar el cierre durante el estado de alarma. Pero las restricciones y medidas de seguridad no incitan al comprador y castigan aún más a los comerciantes.

Capri Holdings, la matriz de las firmas Michael Kors, Versace y Jimmy Choo, registró unas pérdidas netas de 180 millones de dólares (152 millones de euros) en su primer trimestre fiscal, finalizado el 27 de junio, frente a las ganancias de 45 millones de dólares (37,9 millones de euros) del mismo periodo del ejercicio anterior, según las cuentas trimestrales de la empresa textil.

La facturación en el trimestre se hundió un 67% como resultado del impacto de la pandemia del covid-19, hasta 451 millones de dólares (380 millones de euros). Michael Kors facturó 307 millones (259 millones de euros), un 68,7% menos, al tiempo que Versace ingresó 93 millones de dólares (82 millones de euros), un 55% menos; y Jimmy Choo facturó 51 millones de dólares (43 millones de euros), un 67,7% menos.

Debido al menor volumen de ventas, el coste de los productos vendidos fue de 149 millones de dólares (126 millones de euros), un 70,9% menos, al tiempo que los gastos operativos alcanzaron los 464 millones de dólares (391 millones de euros), un 39,7% menos.

El presidente y consejero delegado de Capri, John Idol, ha destacado que las ventas y el margen de sus tres marcas lograron un rendimiento por encima de las expectativas iniciales. “Estamos particularmente contentos con el sólido crecimiento del comercio electrónico, así como con las mejoras consecutivas en todas las tendencias de ingresos en el primer trimestre y en julio”, ha apostillado.

No obstante, la compañía no ha desglosado ninguna estimación financiera para el conjunto del ejercicio debido a la “falta de visibilidad” en torno a la pandemia, los fundamentales macroeconómicos y el turismo.