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Meliá Hotels es un caso de éxito de una empresa familiar que comienza desarrollando su actividad en una ciudad en concreto y que se acaba expandiendo por el mundo y valiendo unos cuantos miles de millones. Un caso similar (aunque a menor escala) al de Amancio Ortega con Inditex y mucho más notable que el de otras familiares cotizadas como Fluidra. Un trabajo que es el fruto de muchos años y que ha llevado a la compañía a expandirse por medio mundo en 60 años de historia. Un viaje algo más lento que los 80 días que necesito Willy Fog para dar la vuelta al mundo, según la canción de la famosa serie infantil.

Un trabajo que no es flor de un día y que ha llevado a Meliá Hotels a ser una de las compañías hoteleras vacacionales más grandes del mundo y la líder del mercado español, tanto en el ámbito de ocio como en el de negocio. Una gran posición en su sector obtenida gracias a los más de 375 hoteles con los que cuenta distribuidos en 43 países de los cuatro continentes y que aglutinan marcas como Gran Meliá, Paradisus Resorts, ME by Meliá, Innside by Meliá, TRYP by Wyndham, Sol Hotels y Club Meliá. La empresa ha enfocado su modelo de negocio a tres áreas: Hotels, Real Estate y Club Meliá.

El primer modelo de negocio, Hotels, abarca todas sus marcas hoteleras, con cuatro modelos diferentes de explotación de sus hoteles: Propiedad, gestión (la propiedad corresponde a un socio), alquiler (la hotelera alquila unas instalaciones) y franquicia (ceden una de sus marcas a un socio para que lo gestione).  Por su parte, el Real Estate tiene un doble objetivo: 1) buscar la máxima rentabilidad de los activos inmobiliarios y 2) gran aprovechamiento de los mismos para ampliar el abanico de servicios al cliente. Por último, el Club Meliá es el club de vacaciones de la compañía que busca completar el abanico de productos vacacionales y que garantiza una semana de vacaciones al año, durante 50 años (en la actualidad cuenta con más de 27.000 socios en todo el mundo).

Meliá tiene cuatro modelos de explotación de hoteles: Propiedad, gestión, alquiler y franquicia

Meliá Hotels tiene su origen en Palma de Mallorca. Allí Gabriel Escarrer Juliá, fundador y presidente hasta finales de 2016, decidió abrir en Mallorca su primer hotel en régimen de alquiler (Hotel Altair) en el año 1956. Durante la década de los 60 la compañía continuaba con su crecimiento en las Islas Baleares y sería en los 70 cuando decidiría ampliar su área geográfica y apostar por otros destinos vacacionales de España. En 1985 llegaría uno de los grandes hitos de la compañía puesto que ese año abriría su primer hotel internacional en Bali. Dos años más tarde, en 1987, Gabriel Escarrer adquiere la cadena de hoteles Meliá (se convierte en la principal insignia) y durante esa década lleva a cabo la compra de 32 establecimientos de la cadena Hotasa. Más tarde, en la década de los 90, se producirían dos grandes acontecimientos: Expansión a América Latina y debut en bolsa (1996) lo que provocó que fuese la primera hotelera de Europa en cotizar en bolsa. Además, tal vez seas un nostálgico y te suene más el nombre de Sol Meliá pero la compañía en 2011 renovó su marca corporativa y paso a llamarse Meliá Hotels International.

Una compañía que está presidida por Gabriel Escarrer Jaume, hijo de Gabriel Escarrer Juliá, fundador y presidente hasta diciembre de 2016. Momento el que su padre presentó la renuncia voluntaria a sus funciones ejecutivas dejando el mando a su hijo, quien era vicepresidente y consejero delegado del grupo. Un cargo que podría no quedarle grande al hijo puesto que fue elegido en el puesto 29 como mejor CEO de 2016 para la revista Forbes.

Gabriel Escarrer Jaume ha estado al frente de la compañía 60 años

Una revista Forbes que también le es conocida a su padre puesto que el fundador de Meliá Hotels International se sitúa en el puesto 1.234 a nivel mundial y el 17 a nivel nacional con 1.700 millones de dólares de fortuna empresarial a sus 82 años.

En cuanto a los resultados del primer trimestre las cifras arrojaron luces y sombras puesto que se vieron penalizados por las vacaciones de Semana Santa que en esta ocasión cayeron en abril (las reflejará el segundo trimestre) y no en marzo como el año pasado. Una situación que ha provocado que el beneficio neto caiga un 8% y se sitúe en los 20,4 millones de euros. Por su parte, los ingresos operativos han aumentado un 5% y alcanzan los 420,3 millones mientras que el beneficio operativo mejora un 3%, hasta los 67,4 millones.

Atendiendo a parámetros propios de su actividad se aprecia como los ingresos por habitación disponible han aumentado un 8%, por lo que culmina con 27 trimestres consecutivos de crecimientos. Porcentaje que es aún mayor en el caso de España (considerando los resorts y hoteles urbanos), donde la mejora es de un 12,5% y que califica la propia empresa como “excelente”. Una buena evolución del negocio que también se ha registrado en las ventas a través de la página web puesto que han logrado una subida trimestral del 8,1% y avanzan que si se contabilizara el mes de abril el crecimiento sería de un 20%. Una mejora que podría continuar puesto que por ejemplo el área del Mediterráneo se ha destacado un fuerte incremento (doble dígito) de reservas en libros para el verano en todas las áreas (Baleares, Canarias, y Costas peninsulares) y las ventas de melia.com para este verano se han incrementado en un notable 42%.

Las ventas a través de la página web se incrementan fuertemente

Su presidente, Gabriel Escarrer, en la presentación de resultados ha destacado “la buena evolución del negocio en España en el trimestre más débil del año, lo que apunta a una nueva temporada turística positiva” y ha afirmado que “realizaremos un extenso plan de inversiones en renovación y reposicionamiento de hoteles, como son la reciente incorporación de establecimientos en Cuba, China e Indonesia”.

La compañía, una de las grandes de España como atesora su presencia en el Ibex 35 (regresó al gran índice en agosto 13 años después), está controla por su fundador, Gabriel Escarrer Juliá, que posee casi el 52% del capital de Meliá Hotels (valorado en 1.600 millones de euros) mientras que la empresa Hoteles Mallorquines Consolidados controla cerca de un 22,6% de la cadena hotelera.

Una participación de su fundador valorada en 1.600 millones de euros gracias a la buena evolución de la acción, que ha alcanzado su nivel más alto desde antes de la crisis (máximos de octubre 2007) y que evidencia como lo peor de la crisis ya ha pasado y se beneficia de la mejora del turismo tanto en España como en otros muchos países. Además, hay que señalar que nuestro país es uno de los destinos de referencia para el turismo vacacional europeo, y que en los últimos años está recibiendo una demanda superior debido a la inestabilidad e inseguridad de otros países. Por tanto, las perspectivas son buenas y el mercado descuenta este escenario, lo que evidencia el rally alcista que ha vivido el valor.