Meinrad Spenger
Meinrad Spenger, CEO de MásMóvil

El verano pasado desde MERCA2 recomendamos a los principales directivos de empresas que operan en España alguna lectura sugerente, serie de moda o cine para pasar el calor. Este mes de agosto, y para ser prudentes con las aglomeraciones, nos llevaremos a CEOs y presidentes a una isla desierta. ¿Qué pensarán en la intimidad? ¿Cuáles son sus preocupaciones? ¿Cómo ven el futuro?

Puede que al consejero delegado de MásMóvil, Meinrad Spenger, le cueste adaptarse a la isla desierta de MERCA2. Nació en el centro de Europa, en el corazón de Austria. Siempre ha tenido más cerca las montañas alpinas que el mar. Pero vista su trayectoria, en poco tiempo habría conseguido adaptarse al entorno y, de igual manera, se las habría apañado para hacer unos “business” con algunos de los directivos que ya han pasado por este lugar.

Si algo ha demostrado el máximo responsable del operador amarillo es una capacidad innata de adaptarse al contexto, interpretarlo y saber avanzar de manera inteligente. Llegó a España en 2006, momento clave en la transformación de la telefonía móvil. La extinta CMT (regulador de las telecomunicaciones) forzaba a que los operadores con red tuvieran la obligación de ceder su infraestructura a otras compañías. Y así llegó el boom de los operadores móviles virtuales (OMV). Spenger ponía su primera pica.

De esta forma, en la isla desierta sabemos que todo saldrá bien. Básicamente porque si a ‘Maini’, como se le conoce en el sector, se le mete algo en la cabeza: lo llevará a cabo. Así lo demostró en su evolución en MásMóvil. Tras media docena de años, Spenger asumió que necesitaba financiación para seguir creciendo y, en el momento que pudiera, había que creer. Así llegó la entrada en el MAB y las primeras compras y fusiones. El operador amarillo era un ‘outsider’, pero ya salía en muchas fotos.

Esa ha sido una virtud Meinrad que no ha perdido. Hace muchos años, antes de que Spenger fuera CEO de una compañía del Ibex 35, y un humilde servidor fuese redactor de este medio, el acceso al directivo era sencillo, fácil. Siempre cercano. Nunca tuvo problema en atender a un blog, tuviera el tamaño que tuviera. Esa habilidad social ha hecho que el ‘jefe’ de MásMóvil haya podido explicar siempre sus planes y los medios le hayan prestado atención. Porque igualmente, siempre ha habido un punto de: “¿está seguro de lo que hace?”.

Sus movimientos, una vez que salta al gran ruedo, siempre se han mirado con recelo. La operación de Pepephone, la posterior compra de Yoigo… el crecimiento era imparable y causaba curiosidad. Hasta que llegó un momento en que todo se convirtió en realidad. La venida del cuarto operador dejó de ser un ‘claim’ publicitario para consolidar un ‘contender’ de la industria.

EL CAMINO DE ‘MAINI’

En ese camino, y muy valioso para la isla desierta, ha incidido el doble carácter de Meinrad Spenger. Por un lado, ha sabido estar en los momentos fáciles de las relaciones públicas: supo heredar las fiestas de Yoigo en Barcelona (MWC), lo cual es de agradecer; pero también ha trabajado mucho para vender su proyecto. Y mucho es mucho. Maini ha estado en foros, eventos sectoriales, congresos… su ‘turné’ ha sido incansable. Primero en el papel de OMV, y luego como competencia a los grandes.

Ese es su punto actual. MásMóvil tiene unos fondos encima. Se ha hecho tan grande y apetecible, que se convierte en unas de las operaciones de mayor envergadura de los últimos años.

En la isla desierta, esperando que haya alguna fría-casi-congelada cerveza austriaca, a lo mejor Meinrad nos revela cuáles serán sus planes de futuro. Ha pasado en poco más de una década a pedir por favor que le dejen alquilar la red, a tener grandes acuerdos con todos, y que todos sientan la presión de su estrategia comercial. También ha recibido críticas por ello, por haber calentado el sector y forzar guerras de precios. Es cierto que lo dicen quienes en 2006 querían que se congelase el tiempo y todo siguiera igual. Pero todo cambia.