Este martes terminó la octava temporada de Masterchef, y lo hizo envuelta en acusaciones, misterio y conspiración. No ha habido otra temporada como esta en la historia del programa, una edición en la que el público ha criticado con dureza el carácter polémico y guionizado del talent culinario.

Masterchef se ha convertido por completo en un reality show, algo que ha decepcionado a unos y enganchado a otros. En cuanto a Ana, la ganadora, varios espectadores lanzan dudas sobre la integridad de la concursante. Por otro lado, Saray, la concursante más conocida de esta edición, podría enfrentar problemas legales por una filtración que hizo en Instagram y que finalmente se cumplió.

SARAY PODRÍA TENER QUE PAGAR 100.000 EUROS DE MULTA

Mientras Ana se embolsa 100.000 euros de premio, Saray podría tener que pagarlos. La concursante que originó decenas de titulares al presentar emplatada un ave cruda en la mesa del jurado, ha cometido una infracción que podría costarle muy cara. Pese a que lo borró rápidamente, una story que Saray subió a Instagram en la que anunciaba antes de tiempo cómo quedaba la final del programa ha sido difundida por las redes. Revelar este tipo de información viola una cláusula de confidencialidad penada, bajo las reglas de Shine Iberia, con 100.000 euros.

Esta circunstancia ha hecho que Twitter se inunde de memes al respecto. Sin embargo, de querer la productora del show defender su contrato, Saray, desde luego, no se reiría tanto.