MásMóvil

El cuarto operador de telecos en España, MásMóvil, se ha hecho mayor de edad. Tras una irrupción en el mercado que ha dejado con la boca abierta a más de uno, el operador amarillo se enfrenta a un 2019 plagado de retos. Por eso ha empezado desde el principio ahora que ya puede comprar alcohol y tabaco, y hacer todo lo que un adulto.

Y es que todas las compañías de teléfono, ahora mismo, tienen un nombre de grupo y diversas marcas que operan en diferentes segmentos. La compañía presidida por Meinrad Spenger tenía que llevar a cabo una reestructuración necesaria una vez hecha la digestión de Pepephone y Yoigo. Así ha llegado el cambio.

En concreto, el operador amarillo ha comunicado esta semana que, con el objetivo de transmitir de forma sencilla la nueva realidad del grupo, habrá un cambio de imagen de marca, así como la nominalziación de la compañía, que será Grupo MásMóvil, englobando a todas las firmas, incluida MásMóvil, que sigue operando como teleco.

Vodafone

Vodafone hace un extraño copy-paste a Telefónica (y con permanencia)

Desde el minuto cero saltaron las alarmas a todos los asistentes. ¿Pero esto no es como el O2 de Telefónica? Y es que Vodafone...

De este modo acalla definitivamente las dudas que siempre han existido sobre la posibilidad de agrupar nombres y actuar con menos marcas. Pero teniendo en cuenta que toda la competencia tiene como mínimo un par de firmas para atacar distintos segmentos de negocio, parece lógico operar de la misma manera. Siendo Yoigo su emblema premium, y Pepephone, junto a Llamaya los operadores jóvenes, especializados y low cost.

Por lo que respecta al cambio de imagen: nueva estética sobre conceptos de marketing y mensajes para identificar los pensamientos del operador. Aunque todo eso es estético, los retos -sin embargo- son bastante más pragmáticos.

MÁSMÓVIL ANTE SU AÑO CLAVE

No se pueden poner en duda los datos de MásMóvil. Desde hace cuatro trimestres crece a un ritmo de más de 100.000 nuevos usuarios de banda ancha. Más que ningún otro operador, y robando clientes a todos.

Ahora bien, desde haces tres trimestres el crecimiento se ha ralentizado. Esto simplemente supone que está llegando a una madurez en su ritmo de crecimiento. Lo ilógico sería, además, que sus rivales, sobre todo Orange y Vodafone, no se muevan para revertir la sangría que sufren. Tal y como se puede ver en los datos de la CNMC en los últimos seis meses.

El otro reto será mantener la captación y conversión de clientes de ADSL en fibra. Ahora mismo, de los casi 900.000 usuarios de banda ancha, más de 500.000 ya tienen conexión de fibra óptica. Es importante porque estos clientes, por norma general, tienen facturas más alta, lo cual índice de forma directa en el Arpu, que es la rentabilidad media por cliente.

Todo ello lo tiene que hacer con la dificultad de no haber entrado de lleno en el negocio de la televisión y los derechos del fútbol. Algo que en ciertos segmentos de clientes le resta potencial.

En cuanto a su actuación en Bolsa, la volatilidad ha sido la tónica en el último año, aunque cada vez menos. El siguiente paso sería estabilizar el valor y seguir manteniendo confianza a los inversores, algo que hasta ahora está haciendo bien.

Con todos esos ingredientes, el Grupo MásMóvil se ha convertido en mayor de edad. Retos y obligaciones llegan a partes iguales. Con sus clientes e inversores no puede haber fallos. Su imagen de low cost debe quedar atrás y demostrar que no se trata de un outsider que roba los clientes insatisfechos de los demás, sino que la gente se anima a probar una marca con recorrido.

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