Mapfre
Antonio Huertas, presidente de Mapfre

Primero Mapfre firmó una alianza con Amazon por la que se creó la primera oficina virtual de una empresa de seguros en el Marketplace de Amazon, a la par que permitía la participación de la aseguradora en el programa ‘Amazon Familia’ que la plataforma destina al apoyo y cuidado de las familias. Después tanto Mapfre como Verti llegaron a un acuerdo con Wallapop para ofrecer seguros en su plataforma.

¿Y el futuro? “Tenemos vocación de aprender y de ser más dinámicos. No podemos innovar de manera aislada”, señaló Antonio Huertas, presidente de Mapfre, en su participación en la Semana del Seguro. Y añadió: “Por ejemplo, en el seguro del Hogar, con Alexa o Google Home, viene un mundo apasionante. O nos enganchamos, o nos quedamos fuera”.

Durante 2018, Mapfre ya realizó más de 21.000 millones de transacciones de manera automatizada. Y consideran que la interacción de las personas seguirá siendo valiosa. “Tenemos que aprender de las grandes compañías tecnológicas. La amenaza de estas plataformas sólo la ve aquel que no está dispuesto a transformarse. Ellas nos pueden ayudar a ser más eficientes. Amazon fue un primer paso positivo y, sin duda, habrá más”, matizó Antonio Huertas.

Huertas: “La amenaza de estas plataformas sólo la ve aquel que no está dispuesto a transformarse”.

De esta manera, abría la puerta a posibles acuerdos con gigantes como Facebook o Google, que se sumarían al anteriormente citado de Amazon. Antonio Huertas también hizo una advertencia que denotaba la importancia que tendrá para el sector estos gigantes tecnológicos: “Como nos pongamos enfrente de ellos nos van a arrollar. Podemos ser perfectamente compatibles. Es más, nos deben ayudar. Se trata de complementar, nunca sustituir”.

MAPFRE Y BANCASEGUROS

Respecto a la innovación, Antonio Huertas indicó que no se puede innovar de manera aislada, de ahí que tengan colaboradores tanto a nivel nacional como internacional. “Parecen que nos van a arrollar [en referencia a las insurtech] pero tenemos que construir con ellas. Nos falta mucho por hacer pero tenemos la flexibilidad, la agilidad y el talento necesario para conseguirlo”, indicó Antonio Huertas.

La evolución que está sufriendo el sector, que presumía de ser experto en datos, y que con la llegada de la robotización o el internet de las cosas se ha demostrado que todavía es una especie de aprendiz, no hace sino acelerar el hecho de engancharse a ese vagón tecnológico para ser más eficientes y así, hacer frente a estos nuevos competidores. “La velocidad del día a día no nos permite abordar este tema como querríamos”, se lamentó.

Aena

Aena y su particular rescate de una empresa vasca

Aena, con el fin de hacer la estancia en los aeropuertos más agradable, dispone de una serie de asientos para el público. Detrás de esa bancada se esconde una historia cuanto menos curiosa.

Además de la tecnología, donde Antonio Huertas subrayó que “hay que compatibilizar tecnificación y el mantenimiento del humanismo que está siempre presente en la relación con el cliente”, otro de los aspectos que destacó fue su alianza en bancaseguros, donde puso de manifiesto la larga trayectoria de la compañía en este campo (15 años) y no sólo en España, también en otros países donde está presente.

“El cliente elige siempre. Puede decidir cómo, dónde y con quién se asegura. Los bancos son buenos distribuidores pero no buenos asesores. En este marco, las aseguradoras podemos aportar gran valor a través de mediadores, empleados o la red de servicios”, apostilló Antonio Huertas.

Respecto a los corredores, el presidente de Mapfre mostró cierto malestar ante la bajada de la compañía en la clasificación que todos los años elabora Adecose, la asociación que engloba a este colectivo: “No nos sentimos satisfechos por haber ido hacia atrás pero la relación progresará más. Hay un espacio enorme de distribución para que todos tengamos sitio. Tenemos que incrementar la relación con los corredores”.

Por último, el presidente de Mapfre concluyó que la “innovación la vamos de manera transversal. Es más sencillo incorporar tecnología a los productos más básicos. En los complejos, el procedimiento es más intenso. En el auto, dentro de diez años, cuando no haya conducción humana, el producto será totalmente diferente”.