El fabricante de vehículos de componentes para automóviles Magna registró unas pérdidas netas atribuidas de 386 millones de dólares (unos 326 millones de euros al cambio actual) durante el primer semestre de este año, en comparación con las ganancias de 1.558 millones de dólares (1.317 millones de euros) que contabilizó entre enero y junio de 2019.

En este sentido, Magna ha explicado que sus resultados se han visto afectados en gran medida por la caída de la producción de automóviles a nivel mundial, especialmente en Norteamérica y Europa, los mercados más importantes para la firma, debido al impacto de la pandemia del coronavirus.

Así, Magna facturó en lo que va de año 12.950 millones de dólares (10.952 millones de euros), lo que supone una caída del 37,5% si se compara con los 20.717 millones de dólares (17.521 millones de euros) que ingresó en el primer semestre de 2019.

Además, la compañía canadiense registró unas pérdidas operativas de 403 millones de dólares (340 millones de euros), muy por debajo de los números negros de 1.963 millones de dólares (1.660 millones de euros) que ganó en el mismo periodo del ejercicio anterior.

Solo en el segundo trimestre, Magna obtuvo unas pérdidas netas atribuidas de 647 millones de dólares (547 millones de euros), después de haber ganado 452 millones de dólares (382 millones de euros) entre abril y junio de 2019.

REINICIAR FACTORÍAS

Todo ello después de reducir sus ingresos un 57,6%, desde los 10.126 millones de dólares (8.564 millones de euros) que facturó en el segundo trimestre de 2019 a los 4.293 millones de dólares (3.630 millones de euros) de este año.

En este sentido, el consejero delegado de Magna, Don Walker, ha subrayado que en el segundo trimestre la compañía se vio impactada por la reducción de la producción de vehículos a nivel mundial, sin embargo la firma ya ha podido reiniciar sus factorías en todo el mundo.

“Hemos tomado varias acciones para reducir nuestra estructura de costes y estar alineados con nuestras expectativas. Esperamos que nuestros resultados del segundo semestre comiencen a reflejar estas acciones. Estoy seguro de que Magna saldrá de la reciente agitación económica tan fuerte como siempre”, ha apostillado Walker.

De cara a cierre de año, Magna prevé que su facturación se reduzca entorno a un 20%, por lo que pasará de ingresar 39.431 millones de dólares (33.370 millones de euros) a entre 30.000 y 32.000 millones de dólares (entre 25.390 y 27.080 millones de euros) con un margen operativo de entre el 2,9% y el 3,3%.