El skyline de Madrid

Hace unos cuatro años el grupo inversor Sequoia Partners aterrizó en Madrid para presentar al entonces edil de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, José Manuel Calvo, su proyecto La Noria de Madrid, que se convertiría en un nuevo icono de la capital española.

Esta atracción, en concesión con el Ayuntamiento, aportaría una vista panorámica de la ciudad de Madrid a más de 100 metros de altura, superando las norias tanto fijas como itinerantes existentes en España. Además, el borrador incluía un complejo para completar la oferta con galerías de arte, locales de restauración y artesanía.

El presidente de Sequoia Partners, Javier Jorba, y su managing, Alberto Balcells, apostaron fuerte por este proyecto y estaban dispuestos a invertir cerca de 20 millones de euros, pero la ilusión de esfumó rápidamente ante la falta de interés por parte del edil madrileño.

Según desveló el portal Qué hacer con los niños, la reunión duró apenas 15 minutos y fueron recibidos con la expresión “rapidito que es viernes”. Calvo mostró total desinterés por el proyecto y no hizo ni un solo comentario o pregunta al respecto.

MERCA2 se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Madrid para preguntar si este proyecto se podría retomar tras la salida del equipo de Manuela Carmena, sin obtener respuesta alguna.

El borrador señalaba el Parque del Oeste como la mejor opción para instalar esta noria gigante, con el objetivo de conseguir una panorámica óptima de la ciudad. Las otras dos alternativas propuestas fueron el Parque del Retiro y el Jardín Botánico.

NORIA VS. BUDA GIGANTE

Pero tras varios años de espera, “nunca ha habido contestación”, asegura la misma fuente. La duda es: ¿Por qué el equipo de Carmena no mostró interés por este proyecto? Es llamativo por la relevancia de la inversión y la oportunidad para potenciar el turismo en la ciudad.

Sin embargo, en sus últimos días de mandato, Carmena puso mucho empeño en dar luz verde a un proyecto de levantar un buda gigante sentado de 36 metros en el barrio de Arroyo del Fresno valorado en 4 millones de euros.

La cesión gratuita a una fundación privada del terreno para construir esta estatua de 350 toneladas levantó ampollas en el Ayuntamiento, que logró tumbar su proyecto. Esta parcela pública ha pasado “a mejor vida” y en él se ha construido un colegio.

SOCIOS POTENTES

El grupo consultor e inversor Sequoia Partners se presentó en Madrid respaldado por un potente equipo de socios como Iconic Attraction Group, especialista en ocio y entretenimiento en Europa y EEUU, Vekoma Rides, que se dedica a la construcción y gestión de parques temáticos para Disney, Acciona APD o Dutch Wheels.

Esta compañía también ha llevado a cabo varios proyectos de norias, como la noria de 40 metros en el muelle de Sevilla, gestionada por el Mirador de Sevilla, y la noria de 60 metros del Prado, también ubicada en Sevilla.

COPIA DE LA ‘LONDON EYE’

Nadie duda de que la noria de Londres es uno de los grandes atractivos de la ciudad, con sus 135 metros de altura y 32 cabinas de cristal, situada en la orilla del río Támesis, frente al Parlamento británico. Se trata de una de las atracciones más visitadas por sus vistas panorámicas de 360 grados y se ha convertido en visita casi imprescindible.

Pero parece ser que en el Ayuntamiento de Madrid no interesa esta fuente de ingresos mediante concesión, y prefieren no reabrir viejas heridas. Fuentes del sector no tienen constancia de que se vaya a retomar el proyecto, ni tampoco de que existan nuevas propuestas por parte del grupo inversor, o sus socios.

NORIAS POR ESPAÑA

Otros proyectos de norias en España no han tenido demasiado éxito, y la mayoría han sido desmontadas. Es el caso de las dos norias de Sevilla citadas anteriormente, parece que no ha sido un negocio muy lucrativo pese a situarse en unas de las ciudades de mayor atractivo turístico.

Las causas de este fracaso es el precio y su altura. Según los expertos, los 7,50 euros de media por persona por un viaje que dura entre 10 y 15 minutos puede resultar excesivo. Además, la escasa altura que tienen estas norias no las hace apetecibles para los visitantes, en comparación a los 135 metros de la London Eye o los 165 metros de la Singapore Hier.

La ventaja que podría ofrecer su ubicación muy cercana al casco histórico se ve condicionada por las limitaciones que establece la ordenación urbanística. En el caso de Sevilla, desde la noria de las Delicias se ve el Parque María Luisa, pero apenas se distingue la Plaza de España ni otros edificios relevantes de la ciudad.

Por otro lado, cabe recordar que uno de los inconvenientes de este tipo de atracciones es la aglomeración de gente que reúne en sus alrededores. Es el caso de la London Eye que es casi imposible andar por los alrededores de la noria en ciertas horas del día.

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