Ana Botín

Primer jaque. Probablemente pueda llegar a ser mate. La partida de ajedrez que se está jugando en Liberbank podría acabar muy pronto. Los movimientos en las últimas semanas, liderado en la sombra por Banco Santander y Oceanwood, han dado un vuelco a la estructura accionarial de la antigua caja de ahorros. Así, la suma de las posiciones de ambas firmas, con la inestimable ayuda de Ernesto Luis Tinajero, alcanza el 24,647% de los derechos de voto. Con ello, superan el umbral de control que mantiene la Fundación Caja de Ahorros de Asturias, con un 24,310% de los mismos.

Las dificultades por las que atraviesa la entidad norteña, la más necesitada de un movimiento corporativo para aliviar la tensión sobre sus títulos, ha provocado un rápido movimiento. Banco Santander junto a Tinajero y OceanWood han lanzado su propio Blitzkrieg (ataque relámpago) al accionariado de Liberbank en las últimas semanas. El primer movimiento lo dio el fondo de inversión, a través de su fondo afincado en las Islas Caimán, elevando su participación un 0,43% con lo que ha pasado del 17,09% hasta el 17,52%. El movimiento no solo le consolidó como segundo accionista, sino que también ha permitido que se haya producido el sorpasso.

La operación de Oceanwood se cerró el pasado 14 de noviembre, mientras que la arremetida de Banco Santander se lanzó este pasado día 26 del mismo mes. La entidad que preside Ana Botín ha sido capaz de multiplicar por tres su peso en el accionariado de Liberbank en un solo movimiento. En concreto, modificó un contrato suscrito con el mexicano, que se había firmado en junio de este año, para recibir más de 105 millones de acciones de la antigua caja frente a los 35 millones que percibiría inicialmente. Con ello, pasará de controlar un 1,181%, que iba a ser inicialmente, al 3,475% final. Por otro lado, la contraparte, Tinajero, se quedará con un 3,692%.

El contrato, firmado entre el consejero mexicano y la entidad cántabra, consiste en una operación de derivados financieros que consta de un equity swap y un prepaid forward. En el caso de la primera figura, la que se ha modificado, consiste en que Santander presta dinero a Tinajero a cambio de la posesión de hasta 105 millones de acciones, según el último folleto remitido a la CNMV.  El problema de lo anterior, es que una vez que se cumpla el plazo el ejecutivo mexicano recuperaría las acciones a cambio de devolver el dinero. En ese punto entraría la otra figura del contrato, el prepaid forward, que consiste en que el banco cántabro posee un “derecho incondicional” a adquirir dichas acciones a ese mismo precio el 5 de junio de 2020, pero al precio de junio de 2019. Con ello, se asegura su control sobre Liberbank.

El asalto de Liberbank se produce, además, en un momento crucial por dos motivos. El primero, es el acercamiento que los accionistas del banco están haciendo con los de Unicaja para profundizar en la fusión. Así, los tenedores de títulos en ambos bancos habrían retomado las conversaciones entre ellos hace semanas y estarían próximos a acercar posturas en el canje de acciones de la entidad combinada, según adelanto el diario económico Expansion. Las exigencias de la cúpula de la firma norteña respecto de la configuración final de la que sería la sexta entidad del país habría provocado que Santander, Oceanwood y Tinajero hayan apostado por un frente común para promover el movimiento corporativo. De hecho, la suma de derechos de voto de la Fundación de Cajas de Ahorro de Asturias y el actual consejo estaría por detrás del anterior tridente. Aun así, todavía quedan otros grandes inversores, como la familia Massevau o Fundacion Bancaria de Caja de Ahorros de Santander y Cantabria, quedan por determinar su apoyo.

EL MARGEN PARA LIBERBANK SE AGOTA

El otro punto importante, que quizás ha metido presión al primero, es la delicada situación financiera del banco. Liberbank es la peor entidad en bolsa en lo que va de año. Además, con bastante diferencia respecto del resto, salvo por Bankia, con más de 10 puntos básicos. En concreto, en lo que de 2019 la firma que dirige Manuel Menéndez cede un 31%, ha llegado a caer más, frente al 22% que pierde Unicaja, al 15% de Caixabank o la revalorización, pequeña eso sí, que tienen BBVA y Banco Sabadell Además, su precio sobre libros (valor bursátil respecto al contable) es el más bajo de todos, lo que denota muchos problemas.

La situación financiera ha empezado a plantear problemas a medida que el BCE confirmó que los tipos negativos han llegado para quedarse en los próximos años. Así, el volumen de ingresos del banco, a falta de conocer los de este año, se hundieron un 33,5% entre 2014 y 2018. El hundimiento viene de la mano de la muy mala evolución de su negocio core, del suyo y del de cualquier banco, que es el margen de intereses, dado que dicha partida se ha hundido un 42% desde el 2014. Una tragedia que, además, no se va a poder revertir salvo que se apueste por un movimiento corporativo que genere ganancias a través de las sinergias.

La delicada posición del banco ha hecho que otras hayan visto oportunidad de colocarse en la operación y obtener rentabilidades importantes. No solo económicas, sino también de poder. La posición de Banco Santander no sorprende después de que los analistas del banco cántabro señalaran que: “Liberbank sería la inversión más segura” por sus opabilidad, esto es tanto por necesidades como por los beneficios obtenidos. Asimismo, enfatizaban que la entidad de origen asturiano es un valor atractivo y un “objetivo para cualquiera de los bancos más grandes de España”.