El ladrillo español pasa del Brexit
Imagen de viviendas en la playa, las más solicitadas por el extranjero.

El sector inmobiliario en España no tiene ningún motivo para preocuparse. La desconexión británica no afectará al ladrillo, según los últimos datos de compra de viviendas por parte de extranjeros. La población inglesa todavía ve en España el lugar perfecto para comprar una residencia de recreo.

El precio de la vivienda seguirá subiendo a un ritmo cada vez menor por la ralentización económica en España, sin embargo este aspecto no ha frenado el interés de los extranjeros por adquirir vivienda en España.

La progresiva llegada de extranjeros a España además de beneficiar al turismo, ayuda a impulsar el mercado de la vivienda. De hecho, y según datos publicados, el pasado año la demanda extranjera supuso casi el 13% de las compras que se realizaron en nuestro país.

Lujo en Madrid

La inversión inmobiliaria de lujo encuentra su sitio en Madrid

La capital de España se ha colado en el top 3 de ciudades con mayor atractivo para el inversor inmobiliario de lujo. Madrid sólo...

En este sentido, los británicos encabezan el ranking de compradores de vivienda, a pesar del Brexit. Un dato que demuestra el poco impacto que la desconexión con el resto de la Unión Europea ha tenido en el ladrillo en España.

Según explica Eduardo Molet, consultor inmobiliario de entidades financieras españolas y extranjeras, y fundador de Red Expertos Inmobiliarios y del instituto de formación inmobiliaria IFEM, los británicos son los mayores compradores extranjeros de pisos en nuestro país a pesar de una salida de la Unión abrupta.

A pesar del optimismo, el sector ha de mantener el recelo ante la salida de Reino Unido del Viejo Continente. De hecho, el Banco de Inglaterra da por hecho que se sufrirá una importante recesión por este motivo, y que sin duda la decisión final del Brexit afectará a la compraventa de viviendas en España, lo es también que hasta ahora este “no ha sido un motivo para que los británicos no inviertan en nuestro país”, afirma Molet.

LA SANIDAD Y EL CLIMA, LOS MOTIVOS PARA INVERTIR

La sanidad, el clima, el entorno y la calidad de vida son los principales motivos que llevan a los foráneos, concretamente a los ingleses, a invertir en España con la compra de propiedades. “Si hace unos años eran los rusos los terceros extranjeros que más viviendas compraban en España, porque valoran positivamente que es un país europeo y un excelente lugar para abrir negocio, además del clima mediterráneo, esta situación se ha ralentizado bastante. Tanto es así que en los últimos cuatro años, han sido más los alemanes, belgas y suecos, los que se han fijado en nuestro país para invertir”, apunta Molet.

De hecho, según los datos publicados, durante 2018, los británicos continuaron siendo los que más invierten en nuestro país, prevaleciendo a franceses y alemanes. Igualmente, en lo que a extranjeros se refiere, británicos y franceses cercan 13 de las 17 comunidades autónomas, estando muy presentes en Andalucía, la Comunidad Valenciana, o Cataluña. Por su parte, los alemanes se instalan sobre todo en ambos archipiélagos y los chinos, en Madrid.

De todos modos, la apuesta de los extranjeros del ladrillo es sólo un síntoma del buen resultado cosechado en el año 2018. Este sector creció un 9,3% en 2018, tras alcanzar un total de 581.793 transacciones, según la estadística sobre transacciones inmobiliarias del Ministerio de Fomento.Desde 2013, año con menor número de transacciones registradas, las compraventas se han recuperado un 93,6%.

Por comunidades, todas las regiones españolas contabilizaron incrementos respecto a 2017 en el número de transacciones, menos Canarias (-2,5%) y Baleares (-5,1%).

La Rioja (+24,4%), Navarra (+18,5%), Murcia (+17,8%), Extremadura (+14,5%) y Andalucía (+14,4%) fueron las comunidades autónomas en las que más se incrementó la compra venta de pisos durante el año pasado.

Además, Fomento ha destacado que el número de transacciones que correspondieron a vivienda nueva alcanzó los 56.414 inmuebles, cifra que es un 11,9% superior a la de 2017 y que supone el mayor dato desde 2013.