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Los cines de barrio en Madrid han ido cerrando poco a poco. La capital española que tuvo en su esplendor hasta 161 cines ahora tiene poco más de treinta. El gran problema de los cines de barrio tanto de Madrid como del resto del país es que la gente ha dejado de ir.

Al principio, los videoclubs de alquiler de películas no pareció que fuesen ninguna competencia para las salas de cine. Sin embargo, las plataformas de streaming ofrecen una cartelera para todos los gustos y por precio asequible para todos los bolsillos. El cine está cada día más caro, la cultura se encarece cada día más y llegará un momento en el que el séptimo arte no pueda aguantarlo.

Si una familia de cuatro quiere ir al cine las entradas, más las palomitas y bebidas supone un precio desorbitado, por lo que se está reservando acudir tan solo en momentos especiales. Antiguamente tenías los cines de barrio a la vuelta de la esquina y en cada zona podías encontrar uno sin que se le prestase demasiada atención. Estos cines tenían de positivo que podías ver las películas en versión original y estas poseen unos fieles seguidores.

No obstante, los cines de los centros comerciales, aunque no exentos de la bajada de público asistente, han podido combatir mejor la crisis por la que hemos y seguimos pasando. No es lo mismo que una empresa fuerte como Cines Yelmo aguante el chaparrón a que lo haga el pequeño empresario que es el que se encarga de los cines de barrio principalmente.  

Transformación de los cines de barrio de Madrid

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Antiguo Cine Azul de la Gran Vía

En algunos distritos de Madrid carecen de los típicos cines de barrio a los que poder ir. La mayoría de ellos han cerrado y en su lugar se han montado otros negocios que poco o nada tienen que ver con esa actividad.

Los que estaban ubicados en la Gran Vía de Madrid han tenido que dar el cerrojazo. Un ejemplo que formó un gran revuelo fue el cierre del cine Azul. Este cine era en los que se podían ver producciones heterodoxas en unas comodísimas butacas. En su lugar montaron un restaurante americano.

En los últimos cinco años han llegado a cerrar en la centenaria Gran Vía hasta 17 cines de barrio y sido cambiados por comercios. Los cines Avenida fueron quitados y sustituidos por un centro comercial. Los cines Pompeya tuvieron un poco más de suerte y se respetó el tema cultural montando un teatro dirigido a los monólogos y al mundo humorístico.

La zona de Montera que más cines de barrio tenía cerró las puertas del cine Acteón dejando a sus vecinos sin opciones cercanas para poder ver una película u oler a palomitas recién hechas al pasar por sus puertas.

Los precios de los pisos en Madrid también han logrado que cines de toda la vida sean sustituidos por pisos como los de Fuencarral o los Multicines por gimnasios baratos y tiendas de ropa que aportan más beneficios.