Uno de los factores más importantes para el correcto funcionamiento de nuestro organismo es la alimentación. Nutrir a nuestro cuerpo de una manera adecuada nos ayuda a mejorar nuestro rendimiento, así como a mejorar nuestro metabolismo. Además, llevar un estilo de vida saludable nos ayudará a prevenir enfermedades que una mala alimentación nos podría generar. La falta de defensas, el aumento de grasas trans en nuestro organismo y una dieta poco variada son algunas de las causas por las que nuestro cuerpo podría dejar de funcionar correctamente. Por eso, para garantizar un buen funcionamiento de nuestro cuerpo debemos conocer cuáles son los malos hábitos, qué podemos hacer para corregirlos y qué nuevos alimentos y rutinas debemos introducir en nuestro día a día para conseguir mejorar nuestra salud.

Factores que influyen en una mala alimentación

Uno de los principales problemas a la hora de comer es la cantidad de alimentos que ingerimos. El exceso de alimento en un breve espacio de tiempo produce un gran daño a nuestro cuerpo, ya que ingerir gran cantidad en poco tiempo provoca desajustes en el organismo generando un desequilibrio de los nutrientes, así como un posible aumento de peso que puede generar obesidad. La falta de tiempo es otro de los detonantes que provoca la elección de alimentos procesados o poco elaborados. También influye nuestro entorno, si estamos rodeados de personas con malos hábitos alimenticios es más probable que imites su conducta.

Cómo corregir los malos hábitos alimenticios                       

Uno de los errores que cometemos y que impiden el buen funcionamiento de nuestro organismo es saltarnos el desayuno, ya que al no ingerir ningún alimento por la mañana nos exponemos a llegar hambrientos a la próxima comida consumiendo cualquier tipo de alimento, en su mayoría ricos en grasa. Además, no realizar las 5 comidas repartidas a lo largo del día nos hará comer en exceso por un periodo corto de tiempo para compensar la falta de ingesta de alimentos en las horas anteriores. Todo esto, a parte de la falta de información acerca de una buena alimentación, se debe a la falta de tiempo para alimentarnos correctamente. Hoy en día, el estrés y el ritmo de trabajo nos impiden realizar bien nuestras comidas, obligándonos a elegir cualquier tentempié, comida rápida o snack que nos libre de la necesidad de tener que tomarnos tiempo para alimentarnos.

Nuestro ritmo de vida también afecta a nuestra alimentación, haciendo que cada vez más prefiramos cualquier tipo de comida rápida: el famoso tentempié del jugador y creador del sándwich John Montagu o las famosas patatas Chips que en su día creó por casualidad George Crum se han convertido hoy en día en dos de los productos más demandados por aquellos que necesitan llenar al estómago entre horas. Ese es otro de los errores que cometemos para engañar a nuestro cuerpo cuando no tenemos tiempo de alimentarnos correctamente. Ese picoteo que realizamos entre horas tiene dos inconvenientes: el primero, que no controlamos la cantidad que ingerimos; el segundo que, debido al hambre, comemos lo primero que nos encontramos sin tener en cuenta el valor nutritivo que éste nos pueda aportar. Por eso, es necesario, en primer lugar y como mínimo, no saltarnos ninguna de las tres comidas principales del día como lo son el desayuno, la comida y la cena. En segundo lugar, informarnos bien de cuáles son los alimentos que debemos consumir y cuáles debemos evitar para poder hacer un buen uso de nuestra dieta. Finalmente, darle prioridad a nuestra alimentación guardando un tiempo para poder consumir alimentos que nos proporcionen la energía necesaria para seguir con nuestro día evitando la ingesta de productos que nos sacien, pero no nos nutran.

Rutinas y hábitos para un estilo de vida saludable

Aunque suene muy tópico, una de las cosas que más beneficios nos aporta es hacer deporte de forma regular. Nuestro cuerpo necesita aliviar tensiones y ejercitarse, y más cuando nuestro trabajo nos mantiene siempre en el mismo lugar, dificultándonos la motilidad. Hidratarse es otra de las rutinas que mejorarán nuestro organismo y que nos ayudarán a eliminar las toxinas acumuladas, además de ayudarnos a aumentar el rendimiento y la función mental. Otro de los hábitos más importantes es llevar un control de nuestra dieta sin dejarnos influenciar por nuestro entorno o circunstancias, ya que nuestro cuerpo requiere constancia y, para ello, necesitamos tener fuerza de voluntad para proporcionar una alimentación equilibrada y dar estabilidad a nuestro organismo.