José Ramón Zurdo, director general de la Agencia Negociadora del Alquiler (ana).

El mercado inmobiliario intenta salir a flote de la crisis económica generada tras la pandemia del coronavirus, pero los precios continúan muy tensionados y esto preocupa a los expertos. Desde la Agencia Negociadora del Alquiler (ANA) apuestan por fomentar la compra de la vivienda para relajar el mercado del alquiler.

En una entrevista para MERCA2, el director general de ana, José Ramón Zurdo, asegura que, si se recuperan las deducciones fiscales por compra de vivienda nueva y usada, el sector inmobiliario puede despegar antes de lo previsto y no habría que esperar al 2022.

En este sentido, desde la Agencia Negociadora del Alquiler proponen que las entradas iniciales para la compra de viviendas no superen el 5% de su valor, y que el otro 15%-20% pudiera estar avalado por créditos ICO.

También que para el 75%-80% restante que se financia se amplíen los plazos de amortización hasta los 35-40 años, con periodos de carencia de hasta cinco años, con el fin de abaratar las cuotas mensuales de la financiación hipotecaria, y facilitar así el acceso a más personas. 

Son vasos comunicantes, y el mercado del alquiler se vería automáticamente beneficiado. Una parte de la demanda se iría a la compra y el mercado del alquiler estaría menos tensionado, con la consiguiente bajada de precios, que haría más accesible el acceso a la vivienda”, explica Zurdo.

De hecho, desde ana se muestran optimistas y creen que “si la situación sanitaria lo permite, las perspectivas serán buenas y el mercado de alquiler estará menos tensionado, entre oferta y demanda”.

CAÍDA DEL PRECIO DEL ALQUILER

José Ramón Zurdo lo tiene claro: “Creemos que los precios de las rentas de alquiler pueden bajar hacia final de año, como consecuencia de la crisis, donde los propietarios se darán cuenta de que la oferta no se satisface y tendrán que bajar los precios”.

Además, si se potencia la compra de vivienda, la demanda se ajustará y provocará un descenso de precios. De este modo, lo que propone la Agencia Negociadora del Alquiler es intervenir en el mercado del alquiler disminuyendo la demanda, y ello se podría conseguir potenciando la compra de viviendas.

De esa forma conseguiríamos que parte de la alta demanda actual de alquileres se fuera hacia la compra de viviendas, lo que aliviaría la alta demanda de alquileres existente actualmente que hace que los precios estén altos, pero también podría conseguirse que muchas de las viviendas que se compren pasen después al alquiler.  Como consecuencia, aumentaría la oferta, con la consiguiente repercusión que tendría esto en una bajada de los precios de los alquileres, y una reducción de la demanda”, asegura el director general de ana.

Sin embargo, lamenta que en estos momentos solo se está interviniendo queriendo aumentar la oferta de vivienda para bajar los precios, y de esta manera están surgiendo fórmulas alternativas como el Build to rent.

Pero, si se interviniera en la demanda, “se evitaría el alto coste económico de construir viviendas para destinarlas al alquiler, porque actualmente ya hay muchas viviendas construidas en stock que podrían servir para este fin”, puntualiza.

Además, José Ramón Zurdo reitera que la vivienda en propiedad también consigue un efecto positivo a largo plazo, ya que “los propietarios mayores tendrían una vivienda en propiedad libre de cargas con la que poder negociar para poder complementar sus pensiones, contratando rentas vitalicias, hipotecas inversas o simplemente alquilando las viviendas para pagar la residencia”.

DOBLE IMPACTO NEGATIVO SOBRE EL ALQUILER

Desde la Agencia Negociadora del Alquiler lamentan que ya están notando el primer impacto sobre el mercado del alquiler, y es doble: inseguridad y morosidad, ligado a una bajada del poder adquisitivo de las familias como consecuencia de la crisis.

En este sentido, “el mercado del alquiler necesita mayor seguridad, y los propietarios van a buscar esa mayor seguridad y protección por encima de perseguir rentas más altas. Aquí el papel que desempeñamos los profesionales es clave, desde la correcta selección del inquilino, para evitar los impagos y, sobre todo, en la gestión integral de la vivienda en alquiler”.  

Por otro lado, volviendo al doble impacto negativo de inseguridad y mororsidad en el arrendamiento, desde ana aseguran que el mercado se está reactivando “y estamos notando, poco a poco, un aumento de las contrataciones”.