Javier Marin, Consejero Delegado Singular Bank
Javier Marin, Consejero Delegado Singular Bank

“En la vida hay que lanzarse y a mi me cuesta estar sentado” señalaba Javier Marín, antiguo consejero delegado del Banco Santander y actual CEO de Self Bank en la presentación de su nuevo proyecto Singular Bank, que ha visto la luz un año después de que el fondo de capital riesgo estadounidense Warburg Pincus y el propio Marín compraran el 100% de Self Bank a Boursorama por 40 millones de euros.

Marín ha estado trabajando en Singular Bank desde que se completó la operación (febrero de 2019) y ha incorporado a 42 personas de 20 entidades distintas. “Es bueno aprender de todos” destacaba. La mayoría de estos “banqueros” proceden del Santander, principalmente de Banif y Santander Private Bankiing, donde desarrolló su carrera profesional.

Es el caso de Juan Fernández-Olano (actual director de Self Bank Banca Privada) que llevaba más de 20 años en la entidad cántabra o Olga Arribas (directora de Patrimonios) que estuvo 11. Pero a ellos se suma una larga lista.

El CEO (que ronda los 54 años) era uno de los favoritos de Emilio Botín, su mano derecha. Ocupó el cargo de consejero delegado del Santander entre abril de 2013 y diciembre de 2014, pero el fallecimiento del banquero cambió todo. Su enemistad con Ana Botín, llevó a la nueva presidenta a hacer cambios en la cúpula de la entidad tres meses después de asumir el cargo.

De hecho, la entrada de José Antonio Álvarez (en noviembre de 2014) en sustitución de Marín sorprendió al sector, sobre todo porque llevaba poco tiempo en el cargo (menos de dos años) además de por la buena relación que tenía con su padre.

SIN BONUS

Al marcharse del Santander recibió una indemnización que estaba sujeta a una condición: no competir con el banco. Pero al aliarse con Waburg Pincus para hacerse con SelfBank, después de que Société Générale lo pusiera a la venta, le tocó devolver el bonus. Las fuentes del sector hablan de entre 7 y 11 millones que recibió en concepto de prejubilación.

Pero antes de ser CEO en el Santander, Javier Marín fue presidente de Banif (en 2001) y posteriormente, director de Banca Privada Global, División de Gestión de Activos y Seguros de la entidad. Después de que Ana Botín le despidiera se incorporó al Instituto para Obras de Religión (IOR), el banco del Vaticano para enderezar sus finanzas tras varios escándalos durante algunos años.

Pero la idea de Marín era la de crear su propio banco, tal y como explicó desde su llegada a Self Bank, cuando ya dejó ver su idea de hacer una nueva firma de gestión de altos patrimonios. Y tras convertirse oficialmente en CEO en marzo de 2019 se puso manos a la obra.

Entre los cambios más sonados durante este tiempo está la apertura de oficinas físicas “un camino contrario a los demás” explicaba. De momento se encuentran en Madrid, Sevilla y Zaragoza, pero ha confirmado que en 2020 abrirán “alguna más”.

Además, seguirá sumando profesionales a la plantilla. En los últimos cinco meses se han incorporado 41 profesionales “pero para ello hemos visto 400, no es solo un proceso de selección también de trabajo permanente”.

En su opinión, la mudanza de banqueros a Singular Bank ha sido fácil porque a la gente le gusta participar en un proyecto que se está creando desde cero, “esa oportunidad de participar es atractivo también”.

Además, se mostraba orgulloso de poder incorporar unos 6 o 7 al mes “no es bastante para el Santander, pero si para nosotros” aclaraba. Según sus cuentas, actualmente el banco cuenta con 500 millones de euros en depósitos, 500 millones de euros en valores y 1.000 millones en fondos.

SELF BANK SE QUEDA

Marín quiere que Self Bank se quede con su nombre y permanezca como plataforma digital y banqueros en remoto para los clientes más autónomos. Mientras el nuevo Singular Bank se centra en los ahorradores, combinando una oferta de banca privada para clientes con más de medio millón de euros y servicios de inversión a través del móvil o Internet para clientes digitales.

Precisamente Self Bank está de aniversario ya que este 2020 cumple 20 años en España. A su espalda deja varias operaciones corporativas y unos cuantos cambios de mano. Todo empezó en el año 2000, cuando el francés Self Trade, el alemán Salomon Oppenheim y el holding de inversiones de la familia Agnelli (dueños de Fiat) abrían sucursal en España.

Pero a finales de ese mismo año, Direkt Anlage Bank (DAB), el primer banco online de Alemania compró Self Trade. Tres años más tarde volvía a cambiar de dueño, lo compraba Boursorama (Société Générale). Y no fue hasta 2009 cuando el banco se convirtió en español, CaixaBank adquirió el 49% de Self Bank y solicitó licencia bancaria.

En 2015, el banco cambió su imagen corporativa y en junio CaixaBank anunció la venta de su participación del 49% en Self Bank a Boursorama. Finalmente, en junio de 2018, Société Générale vendía el 100% a Warburg Pincus y Javier Marín por 40 millones de euros. Una operación que se completó en febrero de 2019.