El periodo entre septiembre y diciembre se ha convertido en la clave para la recuperación económica en un momento crucial en el sector inmobiliario para “salvar el año covid-19”, gracias a la aparición de oportunidades de compra e inversión.

En una entrevista para MERCA2, el presidente de la Asociación Española de Personal Shopper Inmobiliario (AEPSI) y el principal PSI de Barcelona, Iñaki Unsain, destaca que los inversores se encuentran inmersos en la búsqueda de inmuebles de pequeñas dimensiones, pero ubicadas en las zonas más privilegiadas de las principales ciudades españolas.

Los inversores buscan comprar nuevos activos para luego alquilar y sacar una rentabilidad por ello y, como Personal Shopper, destaca que el producto pequeño es el más demandado, y el más rentable.

Así, desvela que un inmueble de unos 40 o 60 metros cuadrados, de uno o dos dormitorios en una zona prime de Madrid o Barcelona, con un coste de unos 250.000 euros, puede ofrecerle una rentabilidad del 4% al inversor.

Estos activos se caracterizan por su ubicación privilegiada y su decoración moderna. Los principales inquilinos de estas viviendas son estudiantes de máster o ejecutivos, que vienen una temporada a nuestro país y no les interesa una casa grande, sino una casa reformada, bien decorada y confortable en una zona céntrica de la ciudad.

En cuanto al inversor, Iñaki Unsain destaca que prefiere comprar inmuebles pequeños por el bajo coste de mantenimiento que conlleva, y la rapidez con la que se alquilan, en menos de 15 días ya encuentran un nuevo inquilino dispuesto a pagar una renta mensual de entre 900 y 1.200 euros.

Por otro lado, los efectos del covid-19 se siguen notando en el mercado inmobiliario, y los inversores extranjeros prefieren esperar antes de realizar nuevas adquisiciones. “Hay dinero, pero la demanda está embalsada”.

De forma coyuntural, los clientes inversores actualmente son mayoritariamente españoles, pero “cuando pase la pandemia, ciudades como Madrid y Barcelona volverán a ser lo que eran”.

TRIMESTRE CLAVE PARA LA RECUPERACIÓN

El experto inmobiliario afirma que durante el periodo comprendido entre 2017 y 2019 los precios registraron fuertes incrementos de precio, y la previsión para 2020 es que sería un año de estabilización de precios, sin subidas marcadas.

Pero la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus paralizó el sector por completo, y las transacciones cayeron bruscamente. “Esto tendrá consecuencias en la sociedad con un aumento muy importante del paro”, alerta.

Unsain lo ve claro: “si aumenta el paro, disminuirá el número de ventas por lo que, al haber menos gente dispuesta a invertir en vivienda, el precio caerá”. Prevé que, de media, los precios de venta de inmuebles de segunda mano caerán en torno al 10% o 15%. Esta caída ya se va a notar desde este mismo mes de septiembre y hasta diciembre, e incluso enero del próximo año.

Asimismo, el Personal Shopper asegura que el verano ha estado marcado por el “tanteo” por ambas partes: el propietario no ha variado el precio con la esperanza de poder desinvertir sin rebajas. Mientras que el comprador ha aprovechado estos meses para lanzar ofertas agresivas.

VERANO DE 2021, VUELTA AL VERDE

El experto inmobiliario prevé que en enero se frenen las rebajas de precios “porque la vacuna está ahí”. Cuando la situación sanitaria se estabilice, los precios volverán a remontar y, es posible que, “ya entre julio y septiembre de 2021, alcancemos las cuotas en las que nos movíamos en marzo, justo antes de la crisis del covid-19”.

Además, Iñaki Unsain explica las tres alternativas que van a convivir en los próximos meses. La primera de ellas es que el precio caiga de manera natural entre un 10% y un 15% hasta finales de año.

El segundo escenario que prevé es una mayor oferta por parte de propietarios que necesiten liquidez rápidamente y no pueden retrasar la decisión de desinvertir. En este caso, las rebajas pueden alcanzar hasta el 25%. Así que quien tenga la capacidad financiera para poder invertir en inmuebles podrá hacerlo a un menor coste. “El que pueda aprovechar los ‘chollos’ lo hará porque es el momento de comprar, sin duda”.

Y el tercer supuesto aglutina a los propietarios que no tienen prisa por vender y prefieren no rebajar el precio, ya que pueden esperar unos meses más para encontrar un posible comprador.

TENDENCIA HACIA EL ALQUILER

Unsain cree que la demanda en el segmento del alquiler va a subir con fuerza. Y no solo por el efecto expulsión del mercado de la compraventa que obligue a muchos posibles compradores a decantarse por arrendar ante la falta de financiación por parte de los bancos.

También destaca un cambio de mentalidad: “ahora las personas no se atan a una vivienda, ya no existe la idea de vivir a 15 minutos del trabajo, ya que no sabemos dónde trabajaremos en el futuro”, por lo que el alquiler favorece la movilidad laboral.  

Por otro lado, hay que tener en cuenta que, aunque el alquiler cobre fuerza, la caída de estudiantes y trabajadores extranjeros que vienen a nuestro país durante una temporada va a provocar que gran parte de los apartamentos turísticos se desplacen al alquiler tradicional, por lo que una mayor oferta de inmuebles generará una caída en el precio, que lo sitúa en torno al 10% o 15% menos.

Comentarios de Facebook