Puerta del Sol, Madrid.

El pasado 20 de agosto entró en vigor la peatonalización completa del Kilómetro Cero de la capital. Este cierre al tráfico devolverá a los peatones unos 5.464 metros cuadrados, y los inversores ya están a la caza de nuevas oportunidades.

Con la peatonalización, el consistorio prevé que se eliminarán unos 7.000 desplazamientos diarios de vehículos, y se potenciará el comercio en la zona. Pero algunos comerciantes creen que esta medida les afectará negativamente ya que sus clientes se decantarán por otras zonas comerciales a las que puedan acceder en coche.

Según los expertos del retail consultados por MERCA2, ceder más superficie a los viandantes supone un aumento exponencial en el tráfico de personas, lo que se traduce en un incremento en las rentas de las calles.

Estas expectativas benefician a los propietarios de los locales, ya que sus activos se pueden revalorizar en gran medida. Así, en las últimas semanas se ha producido un aumento en la oferta de locales e inmuebles disponibles.

En parte, este incremento de la oferta se debe a que estos locales y oficinas se han quedado vacíos como resultado de la crisis tras la pandemia del covid-19. Muchos empresarios no han podido soportar el varapalo y han tenido que rescindir el contrato.

En el caso de oficinas cerradas, existen varias posibilidades: o bien se han trasladado a zonas más económicas, o han optado por el teletrabajo, e incluso se han decantado por contratar un espacio en un ‘coworking’.

Pero, en el caso de los comerciantes, muchos de ellos han echado el cierre a su negocio para siempre. Mientras que otros han decidido trasladarse a otras zonas con el precio del alquiler menos tensionado.

En cuanto a los caseros, lejos de agobiarse por rescindir el contrato con su inquilino, saben que no necesitan un largo periodo para encontrar otro nuevo arrendador, e incluso es viable incrementar algo más la renta.

MÁS CARTELES EN LA ZONA

En la mítica Puerta del Sol, se encuentra uno de los locales disponibles que trae de cabeza a los inversores: se trata de Puerta del Sol 9, un local de 3.400 metros cuadrados que lo comercializa el fondo estadounidense Kennedy Wilson. La venta ascendería a unos 90 millones de euros, pero sobre el inmueble recae un bloqueo administrativo desde hace cuatro años.

Actualmente también está disponible otro local comercial en el número 5 de la Puerta del Sol. Knight Frank es el encargado de comercializar este inmueble, cuyo último inquilino fue la firma Futbolmanía, y cuenta con vecinos como Parfois y el Centro de Turismo de Sol.

Según fuentes conocedoras, este local pertenece desde 2017 al fondo estadounidense Thor Equities, que desembolsó unos 43 millones de euros por esta operación inmobiliaria. La firma también cuenta con otros dos locales comerciales en la zona.

En esa misma acera, se pueden observar numerosos carteles de oficinas que se alquilan. Los expertos consultados creen que se podría especular con estos inmuebles y convertirlos en alojamientos turísticos.

CIERRES EN LOS ALREDEDORES

Los efectos de la pandemia del covid-19 han dejado la Gran Vía madrileña desierta, con teatros que aún permanecen cerrados, los restaurantes que han reducido su horario ante la falta de clientes, y numerosos locales cerrados en búsqueda de nuevos inquilinos.

Pues bien, también hay empresarios en otras zonas cercanas que se han resentido. Es el caso de la mítica calle Postas, que une la Puerta del Sol con la Plaza Mayor.

Aquí varios locales de souvenir se han visto obligados a echar el cierre tras la ausencia de clientes. También es el caso del local comercial del número 1 de esta calle, que cuenta con dos plantas y busca nuevo inquilino tras el cierre de su último arrendatario que fue una firma de ropa. Ahora Busquets Galvez es el encargado de estudiar las nuevas ofertas que les llegan.

LA PLAZA MAYOR NO RESISTE EL GOLPE

La conocida internacionalmente Plaza Mayor, que hasta la pandemia acogía a cientos de turistas a diario, no ha soportado el golpe y muchos de sus locales han tenido que cerrar.

El caso más llamativo es el del restaurante Liana, fundado en 1962 y conocido por sus tapas y bocadillos. Se ha visto obligado a cerrar tras varios meses acumulando deudas tras el estallido del covid-19.

Una comerciante de la zona asegura a este medio que una buena parte de los locales de la zona han tenido que cerrar como consecuencia de la actual crisis, como es el caso de varias tiendas de souvenir, o algunos locales de restauración. Y reclama que se incentiven las compras en esta zona de la capital madrileña.