coronavirus
Susan Merrell/UCSF

Los efectos secundarios del coronavirus, así como las fases y dificultades por las que pasan los pacientes internos en UCI, son materias sobre las que vamos obteniendo información a cuentagotas. Es un tema que genera interés ya que los malestares que notan los que han pasado el Covid-19 parecen, en ocasiones, más distintos o severos que los que generaría una gripe normal. Un nuevo reportaje del ‘New York Times’ habla de un nuevo efecto que han sufrido varios infectados: delirios y paranoia.

El artículo cuenta con varias declaraciones que resultan del todo perturbadoras. Kim Victory, de 31 años, es una de las personas que aseguró vivir un auténtico calvario imaginario que parecía “muy real”. Victory explica que creyó que la estaban quemando viva mientras estaba paralizada en la cama. Tras ello, alguien la rescató y se convirtió en una escultura de hielo presidiendo el bufé de un crucero. Seguidamente, se vio a sí misma siendo conejillo de indias de un laboratorio japonés, para terminar siendo atacada por gatos.

Eran solo alucinaciones, pero parecía tan reales que la asustaron muchísimo. Este problema se denomina, propiamente, delirio hospitalario. Es un fenómeno que había sido detectado tiempo atrás, sobretodo en pacientes de edad avanzada, sufriendo algunos de ellos demencia de ante mano. Sin embargo, los internamientos por covid-19 han hecho resurgir los testimonios de este tipo, por parte de personas de todas las edades y sin daños mentales previos.

LAS UCI SE CONVIERTEN EN PESADILLA

Estas experiencias en UCI pueden ser peligrosas, ya que, además de retrasar el periodo de recuperación, pueden generar patologías a largo plazo como trastorno de estrés postraumático o depresión. Este problema puede manifestarse en forma de “delirio hiperactivo”, identificándose con la paranoia y nerviosismo, o de “delirio hipoactivo”, ensoñaciones que producen confusión y que aíslan al paciente de su entorno. 

La hospitalización por coronavirus es una “tormenta perfecta para generar delirio”, como describe una experta consultada por TNYT. La aparición de este síndrome se debe, entre otras cosas, a los sedantes, la inmovilización del paciente en la camilla, la prolongada conexión a respiradores mecánicos y a un ambiente extraño en el que a los enfermeros, por la mascarilla, no se les ve bien el rostro.

“VI AL DIABLO”

Otras experiencias como la de Kim Victory son las de Anatolio José Ríos y Ron Temko. Ríos, hombre de 57 años ingresado en Massachusetts, llegó a creer que los doctores portaban armas, vio cadáveres y vampiros, y hasta pensó que le querían matar. “Vi personas tendidas en el suelo como si estuvieran muertas en la UCI”, asegura.

Ríos consiguió superar el coronavirus, pero su padre, también contagiado, no. Esto le hizo reflexionar sobre otra perturbadora alucinación que tuvo en el hospital: “Vi al diablo y le pregunté: ‘¿Me puedes dar otra oportunidad?’. Y él dijo: ‘Sí, pero ya sabes el precio’”, relató . “Ahora creo que sé que el precio fue mi padre”, asegura a TNYT.

Por otro lado, Rom Temko (69 años), le pidió a su familia por videoconferencia que le mataran con una “AK-47”, al pensar que estaba siendo víctima de un secuestro.

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