Las infusiones son el complemento ideal para que nuestras dietas tenga verdadero efecto en nuestro cuerpo. Se trata de un producto natural que aporta grandes beneficios a nuestra salud. Para que nuestro organismo pueda aprovechar sus propiedades, es necesario convertir su consumo en un hábito. A largo plazo, se siente la mejora tanto por dentro como por fuera.

Hoy en día, podemos encontrar en el supermercado una gran variedad de infusiones, para todos los gustos y para todas las necesidades. Por eso no es de extrañar que existan sabores tan peculiares como la infusión de tarta de queso o la infusión de frutas Hot Love de Pompadour, lista para un momento muy caliente en pareja.

¿Diferencia entre té e infusión?

Té e infusiónSe trata de un error muy común. Mucha gente aún no es consciente de la diferencia. Para muchos un té y una infusión es lo mismo. Así que no es de extrañar que veamos a alguien en el supermercado hablando sobre lo bien que le sienta el té que toma mientras lleva una caja de infusiones en la mano. La principal diferencia consiste en un detalle muy significativo.

El té, como su propio nombre indica, tiene teína. La infusión no. La teína es una sustancia estimulante, así que no es aconsejable para las personas hipertensas o con problemas cardíacos. Tampoco deben consumirlo las personas que sufran ansiedad, insomnio o hipertensión. Las embarazadas y aquellos que estén bajo un tratamiento de diuréticos también deben evitar su ingesta. Para todos ellos, la respuesta está en las infusiones.