El pistoletazo de salida para la venta de Caser ya se ha dado. Entre los compradores, tres grupos aseguradores (Helvetia, Nationale-Nederlanden y Ageas) y dos fondos de capital riesgo (Cinven y Anacap). Caser es un bocado apetecible, con una valoración entre 1.000 y 1.100 millones de euros que, a finales de septiembre, tendrá una primera aproximación de lo que está dispuesto a ofrecer cada uno de los aspirantes. Ofertas no vinculantes que serán un primer paso para vender el 60% de la compañía. Propuestas que serán miradas con lupa por la entidad, en general, y por su director general, Ignacio Eyries García de Vinuesa, en particular.

Fue en 2002 cuando Ignacio Eyries aterrizó en Caser para sustituir a Gabriela González Bueno y, desde entonces, este ingeniero de Caminos ha dirigido con mano firme la aseguradora. Una labor difícil dado el complejo entramado accionarial: Covea (20%), Bankia (15%), Ibercaja (13,95%), Liberbank (12,22%), CaixaBank (11,51%), Unicaja y Abanca (9,99% cada uno), Sabadell (1,79%), Cecabank (1,55%) y BBVA (0,24%).

Varios son los planes estratégicos que Ignacio Eyries ha llevado a cabo en Caser, algunos con tanto éxito que los objetivos marcados fueron conseguidos dos años antes de su finalización. Es lo que ocurrió con el plan que abarcaba los años 2015-2019. En esa ocasión, las metas eran aumentar la cifra de negocio, la mejora continua del resultado y la innovación de productos y servicios. Como muestra, un botón: en 2017, el beneficio fue de 66,3 millones de euros (un 65% más que el año anterior).

El director general de Caser ha elaborado planes estratégicos que se cumplieron dos años antes de la fecha prevista

Ya en 2018, el resultado antes de impuestos fue de 112,8 millones de euros (+29% sobre 2017), a la par que mejoró su rentabilidad sobre recursos propios (ROE), situándose en un 9,3%. El beneficio neto también aumentó un 32%, para situarse en 87 millones de euros. Fue el primer ejercicio del nuevo plan 2018-2022 que, en concreto, se orientó más a la excelencia en la distribución, el cliente como eje de la organización, y la transformación digital y del modelo operativo.

CLAVE PARA ALGUNOS ACCIONISTAS DE CASER

Ignacio Eyries comenzó su carrera profesional en Dragados y Construcciones. Un máster en Dirección y Administración de Empresas en el IESE supuso un giro radical en su carrera, al especializarse en el mundo del seguro, donde aterrizó como consultor. Una progresión que le llevó de ser jefe de proyecto en McKinsey & Co, a director general en Alico España, y consejero delegado en Royal & Sun Alliance (actual Liberty). Como curiosidad, en su época de consultor, una de las empresas a las que aportó su ‘granito de arena’ fue Caser.

De cara al futuro, la meta que se ha propuesto Ignacio Eyries es hacer de Caser una entidad rentable, innovadora, competitiva y eficiente. “El adecuado cumplimiento del plan nos permitirá aumentar el tamaño de la compañía en 2022 hasta alcanzar una cifra de negocio superior a los 2.000 millones de euros, de los cuales 1.400 millones corresponden a los ramos de No Vida, y más de 679 millones al ramo de Vida, entre otras magnitudes no menos relevantes”, destacaba Ignacio Eyries en la memoria de Caser del último año.

Para conseguirlo, desde algunos de los accionistas de Caser consideran imprescindible que el actual equipo directivo, con Ignacio Eyries a la cabeza, continúe llevando las riendas de la aseguradora. Se trata de los conocidos como socios industriales, ya que mantienen un acuerdo de distribución de seguros con Caser: Liberbank, Unicaja e Ibercaja. En concreto, Liberbank firmó un acuerdo por diez años y, tanto Unicaja e Ibercaja, por 25 años. Este grupo, el más reacio a vender, estaría encantado con la continuidad de Ignacio Eyries.

Mapfre

Mapfre cierra todas las puertas a una operación con Caser

Fuera de la partida Covéa, la aseguradora francesa que podría frenar el desembarco en Caser, Mapfre no se ha replanteado cambiar de opinión y, como don erre que erre, no volverá a presentar sus credenciales.

Los intereses de este grupo, sin embargo, no coinciden con los de otros accionistas: Bankia, CaixaBank y Abanca quieren vender; Covea, máximo accionista, ha renunciado a lanzar una oferta; y Sabadell y BBVA, dado sus bajos porcentajes de capital, no juegan un papel relevante. Han manifestado su intención de apuntarse a la venta si el precio lo consideran adecuado.