Algo en IG Group, un bróker británico online, no funciona. De hecho, comprobamos recientemente como había sido el valor menos beneficiado en el festín que se habían dado las plataformas de trading estos meses. La revalorización entonces en el año era del 35%. Quizá, alguien muy afín a la firma pudiera pensar que es una revalorización bastante buena. Más si cabe, si se compara con, por ejemplo, el maltrecho Ibex 35. Ni que decir tiene que metidos en materia sería sublime si se la compara con Banco Popular o Fórum Filatélico. Pero la realidad es otra. Es la gran perdedora cuando se la equipara, como sería lo lógico, con sus grandes competidores.

Aunque el problema no se queda ahí. Y es que la plataforma, que se denomina a sí misma como “líder global”, lleva cinco años anclada en Bolsa. Curioso, como poco, dado su gran reconocimiento y todos los premios que dice que tiene. Aun así, como asegura ser el número uno, cualquiera podría pensar que el resto del sector padece una agonía peor. En ese periodo, IG Group registra caídas del 1,2%, mientras que CMC Markets crece un 36% y Plus500 se ha disparado hasta un 211%. Por último, en este grupo no se ha incluido a XTB, con una capitalización menor, pero se ha disparado por seis en el último año.

Pero, todo lo anterior ya pertenece al pasado. Ahora, la firma se centra en una nueva etapa que se espera brillante. De hecho, el pasado 23 de julio IG presentó unos resultados “de récord” e “históricos” gracias a las turbulencias del mercado, en especial desde marzo. Unas cuentas que fueron recogidas por los inversores con la confianza y el interés merecido: el valor cerró la sesión casi con una caída del 10%. En realidad, lo anterior solo era una broma. Los problemas a los que se enfrenta la empresa en el presente y futuro son todavía mayores.

EL CRECIMIENTO DE INGRESOS DEJA A IG EN EVIDENCIA

A pesar del batacazo, IG todavía ha tenido tiempo para profundizar un poco más su caída. Por cierto, en la actualidad la rentabilidad en lo que va de año apenas supera el 7%, lo que la situaría fuera del top20 de revalorización en la lastimosa Bolsa española. Por si acaso, alguien sigue escudándose en lo que ocurre en España. Pero, la pregunta sería cómo es posible una caída tan fuerte con unos datos que se suponen tan buenos. La respuesta es que por un lado estaban descontados y, por otro, que sus competidores han captado más clientes.

Así, IG se plantó ante el mercado y mostró sus cartas: los ingresos registraron un crecimiento del 36%, lo que le permitió elevar los beneficios un 52%. Pero, esas cifras quedan muy empequeñecidas si se compara con sus otros dos grandes competidores. De hecho, CMC Markets obtuvo un beneficio antes de impuestos hasta un 1.200% superior al de hace un año. En el caso de Plus500, con unas magnitudes más parecidas, la evidencia de que le ha ganado completamente la partida a la británica es todavía más evidente, ya que los ingresos (solo semestrales) se dispararon un 281%. Aun así, la facturación no es tanto el elemento diferenciador como lo puede ser la captación de nuevos clientes.  

La razón es que éstas compañías se benefician de las pérdidas de sus clientes. ¿Cómo? IG, al igual que Plus500 o CMC, son lo que se conocen como creadores de mercado (en inglés ‘market makers’), esto es que sus usuarios nunca salen al mercado, sino que apuestan contra la propia compañía la cual cubre sus inversiones y espera que pierdan el dinero. Al final, no son más que un casino que se traga las insaciables perdidas de sus usuarios. que se traga las insaciables pérdidas de sus usuarios. Aunque, con la diferencia de que obtienen mucho más dinero gracias al efecto del apalancamiento, que te permite jugar (y perder) más capital del que realmente tienes. Con esos mimbres, y una legión de perdedores (tres de cada cuatro pierden) las ganancias son seguras.

LOS USUARIOS E INVERSORES DAN LA ESPALDA A IG

Por ello, la publicidad que llega de las mismas en cada momento es asfixiante. También, les sale a cuenta ofrecer pequeños seminarios técnicos para no iniciados que les hace creer que están listos para operar. “No son más que carne para la picadora”, explica un inversor veterano. Además, por eso mismo están obligados a mantener unas provisiones, dado que algunos (los buenos) sí ganan. De hecho, la CEO de la compañía, June Fenix, se lo explicó a los inversores: “Lo que sí tuvimos en el cuarto trimestre fue (…) un número pequeño de clientes profesionales para los que tomamos algunas provisiones”.

El problema es que IG también falló estrepitosamente en la captación de usuarios. En concreto, el número de usuarios activos entre 2019 y 2020 apenas creció un 34,2%, al pasar de 178.000 a 239.000. Por su parte, Plus500 añadió de golpe 198.176 nuevos clientes (frente a los 95.000 brutos de IG), lo que supone multiplicar por cuatro la cifra respecto al primer semestre de 2019. Pero, hay más puesto que en el trimestre más importante en la historia de estas compañías la británica apenas añadió un 204% más, mientras que la israelita lo hizo un 342%.

En definitiva, el futuro de IG está más en el aire que nunca. La compañía se vanagloria de su liderazgo en el mercado, pero los inversores le han dado la espalda. Los accionistas son cada vez menos optimistas y los usuarios de trading es evidente que prefieren cada vez más prefieren otras plataformas. Unos problemas que a la larga pueden acabar dando la puntilla a la firma y, con ello, poner en peligro las inversiones y el dinero de mucha gente.