La compañía eléctrica Iberdrola supuestamente contrató a José Manuel Villarejo para investigar a Manuel Pizarro, presidente de Endesa. El objetivo del excomisario era filtrar “información sensible” sobre Pizarro a los medios de comunicación “con el fin de erosionar y desprestigiar su imagen” y forzar que el presidente de la energética abandonara su puesto. Fue el jefe de seguridad de Iberdrola, Antonio Asenjo, quien requirió en 2004 los servicios del comisario jubilado para “salvaguardar los intereses” de la energética. Asenjo aún está al frente de la seguridad de la empresa presidida por Ignacio Sánchez Galán.

Iberdrola solicitó una “nueva colaboración profesional” con Villarejo. Así lo refleja el Informe B-B, al que ha tenido acceso MONCLOA.COM en una investigación conjunta con El Confidencial. En este caso, la eléctrica quería “un informe exhaustivo” sobre Pizarro, presidente de Endesa, para conseguir información sensible que obligara al dirigente de la empresa energética a abandonar su puesto. Según detalla el informe, el objetivo de Iberdrola era “defenderse de posibles ataques” de su principal competidora. El encargo se realizó en el marco de los trabajos de Villarejo para contrarrestar la oposición a la construcción de una central térmica en Arcos de la Frontera (Cádiz).

El trabajo del excomisario consistía en conocer los detalles de la vida privada de Pizarro, averiguar las empresas y sociedades que estuvieran a nombre del presidente de Endesa (o de sus familiares) e investigar el patrimonio del empresario. Además, debía investigar las posibles relaciones entre Pizarro y personalidades políticas.”La recogida de dichos datos deberán servir: unos para su utilización en medios de comunicación con el fin de erosionar y desprestigiar su imagen y otros que, dada su responsabilidad flagrante, le obligarían como mínimo a abandonar su actual puesto”. Entre esa información sensible, Villarejo tiene especial fijación con la venta que llevó a cabo en el año 2000 Pizarro de su participación en Ibersecurities, con la que ganó 14.000 millones de pesetas.

Villarejo Pizarro
Documento que revela la intención de desprestigiar a Manuel Pizarro.

El excomisario reconoce en el informe que su contacto en Iberdrola es Antonio Asenjo, jefe de seguridad de la energética. “A requerimiento de AS (Antonio Asenjo), que actúa en nombre y representación de CLIENTE -K- (Iberdrola), personal de este GABINETE DE INVESTIGACIÓN y ANÁLISIS (GIA), se ha desplazado a diferentes lugares, contactado con numerosas personas y consultados determinados bancos de datos, a fin de recabar la información precisa para valorar si el Proyecto encomendado (a partir de ahora BB – BlackBoard), pueda conseguirse con los procedimientos concertados y los plazos previstos de ejecución”.

Este encuentro entre Asenjo y el comisario jubilado tuvo lugar a principios de septiembre de 2004. “En reunión mantenida el 2.9.04, se solicita formalmente por parte de K (Iberdrola), una nueva colaboración profesional de este GIA (grupo de investigación y análisis)”. Según el informe Blackboard, Asenjo solicitó a Villarejo un “informe exhaustivo” sobre el presidente de Endesa con el objetivo de “salvaguardar los intereses del grupo económico de K (Iberdrola)”. La empresa energética contrató los servicios del comisario para “conocer datos sensibles respecto al presidente de Endesa”.

El trabajo que le encomienda Iberdrola es complicado debido a “la importancia” de Pizarro. En el informe se detalla que procederán de “forma sigilosa y actuando con procedimientos de respuesta clandestina”. Para proteger a la energética, en el texto también se refleja que se extremarán las medidas y la comunicación con Iberdrola para mantenerles al margen del “programa vigilante”; un proyecto de Endesa que tiene el objetivo de recabar información sobre los competidores para proteger los intereses de la energética, según refleja el informe.

Entre esas medidas a tener en cuenta durante la investigación, el informe especifica que, para lograr el “grado máximo de hermetismo”, el equipo investigador que está a las órdenes de Villarejo ha de extremar “las medidas de obtención de información, de transmisión y de posterior utilización de la misma”. Tan solo el personal directivo (dos personas) conocía en qué consiste el proyecto y la identidad de K (la sigla con la que Villarejo se refiere a Iberdrola). Con esto, el excomisario considera que se “imposibilita de manera prácticamente total, cualquier desviación o filtración”.

Para abordar este trabajo de espionaje, Villarejo prevé que empleará hasta 14 equipos de personal, cinco bases “estáticas” y una externa de apoyo de emergencia. Además, también incluirá en el dispositivo de vigilancia 17 coches y seis motos, además del correspondiente equipo técnico, tanto cámaras como grabadoras y otros aparatos de escucha.

El grueso del texto hace un repaso sobre la biografía de Pizarro. Desde sus estudios o inquietudes hasta su actividad empresarial. También se reflejan algunos de los presuntos movimientos del presidente de Endesa, como su acercamiento a Felipe González y al PSOE después de que el entonces flamante ministro de Economía y Hacienda socialista, Pedro Solbes, hiciera en agosto de 2004 unas declaraciones que ponían en riesgo el puesto de los presidentes de las empresas privatizadas por el PP, como Endesa.

En las conclusiones del informe se insiste en que a pesar de la dificultad que supone investigar a Pizarro, “existe un adecuado nivel de conseguir éxito en el Proyecto BB”, es decir, en el espionaje del presidente de Endesa. Y concluyen con una referencia a otro proyecto de investigación que Villarejo realizó para Iberdrola. “Al igual que en el Proyecto ARROW, dada la especial sensibilidad de los datos contenidos en este informe, no se aconseja el realizar contactos con ninguna de las personas mencionadas en este informe”.