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Con el objetivo de situar a España a la vanguardia del hidrógeno renovable en el mundo, Iberdrola y Fertiberia protagonizan una “alianza de líderes” llamada a dirigir el proyecto más ambicioso de la recuperación verde en Europa. El desafío que asumen ambas compañías multiplicaría por 40 la capacidad de la primera planta de producción de hidrógeno verde para uso industrial prevista en la UE, que la eléctrica desarrolla en Puertollano. Eso sí, las alusiones a la captación de incentivos españoles y de fondos europeos han sido constantes en la presentación del megaproyecto. Iberdrola condiciona la sostenibilidad de su plan a la implicación pública y confía en que sea “destinatario” de sus ayudas.

Esta apuesta verde integral elevaría a Iberdrola a la cabeza de una tecnología renovable emergente y catapultaría a Fertiberia como la primera compañía europea del sector de los fertilizantes que descarboniza su proceso de producción de amoniaco. Esta suerte de ‘hub del hidrógeno’ pretendido para España, contará con otro socio estratégico, el Centro Nacional del Hidrógeno, con sede en Puertollano (Ciudad Real), que supervisará el proceso. La ampliación del proyecto con nueva planta en Palos de la Frontera (Huelva) permite a Fertiberia soñar con una terminal marítima capaz de exportar a otros países hidrógeno verde en forma de amoniaco.

“La iniciativa empresarial existe” sentenciaba Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, y apelaba a una implicación similar de las administraciones en la carrera por la descarbonización de la economía. Iberdrola y Fertiberia han creado “una alianza en tiempo récord” a disposición de un proceso de transformación “sin precedentes”, apuntó el ejecutivo de la energética, subrayando que la unión con Fertiberia “no se basa en meras intenciones, sino en hechos concretos”. Por eso, Javier Goñi, presidente de Fertiberia, incidía en la necesidad de una “intensidad suficiente de los incentivos” para garantizar la sostenibilidad temporal del proyecto.

“El pacto verde europeo necesita de la colaboración de todos”, insistía Galán, que justo al principio de su intervención aludía a “los pasos hacia la neutralidad climática” que están dando “tanto la UE como el Gobierno de España” en plena crisis por la pandemia de la que se saldrá con una “recuperación sostenible y viable”. En el mismo sentido, “Europa necesita productos de alto valor añadido con bajas emisiones”, apuntaba Goñi, “si quiere convertirse en el primer territorio neutro en carbono”, tal y como marcan sus objetivos ambientales.

UN PASO “DECISIVO Y ESTRATÉGICO”

Iberdrola y Fertiberia han impulsado su alianza en hidrógeno verde con un plan para desarrollar proyectos por 800 megavatios (MW) de esta tecnología, cuya inversión total ascendería a 1.800 millones de euros en los próximos siete años, aunque vinculado a captar fondos europeos para la recuperación.

En concreto, los proyectos anunciados por los presidentes de Iberdrola y Fertiberia cubrirían el 20% del objetivo nacional del hidrógeno verde-que prevé 4 gigavatios (GW) de potencia a 2030-, contribuirían a la creación de una industria local de H2 y generarían 4.000 empleos, a través de 500 proveedores locales.

La iniciativa arrancará con la puesta en marcha del mayor complejo de hidrógeno verde para uso industrial de Europa, que estará operativo en apenas un año en Puertollano tras una inversión de 150 millones de euros, y para el que Iberdrola ha presentado ya la solicitud para que este primer proyecto acceda a las ayudas del fondo europeo ‘Innovation Fund’.

El proyecto puesto sobre la mesa por ambos grupos podría completarse, de captar esos fondos de Europa, con un plan para multiplicar por 40 la capacidad de esta primera planta con el desarrollo de otros tres proyectos entre 2023 y 2027, en las plantas de Fertiberia de Puertollano y Palos de la Frontera.

El presidente del grupo energético destacó que se trata de un gran plan con el que ambas compañías “dan un paso adelante” y que puede hacer de España “el primer país con el 100% de producción de amoniaco para fertilizantes completamente verde”.

Con este paso “estratégico y decisivo” se fabricarán fertilizantes con una elevada eficacia y eficiencia medioambiental, reduciendo emisiones de gases de efecto invernadero, tal como exige la futura Política Agraria Común, añadió Javier Goñi, presidente de Fertiberia, quien puso también en valor la importancia de los proyectos para sus plantas de Puertollano y Palos de la Frontera y la apuesta que representa para hacer del amoniaco verde un vector energético e, incluso, poder vender a otros países.

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El plan alcanzaría los 800 MW de electrolisis y lograría que alrededor del 25% del hidrógeno actualmente consumido en España no genere emisiones de CO2. “Nuestro plan de hidrógeno verde es un proyecto ligado a la inversión verde, que evita la emisión de más de 400.000 toneladas de CO2 a la atmósfera, contribuyendo a alcanzar la neutralidad climática”, añadió Galán.

CREACIÓN DE CASI 4.000 EMPLEOS CUALIFICADOS

Además, con estos proyectos, se contribuiría al desarrollo de toda la cadena de valor, creando casi esos 4.000 empleos cualificados -2.000 de ellos ya en 2023-, a través de 500 proveedores locales, especialmente “en territorios que afrontan de modo relevante el reto demográfico, en este caso en las comunidades de Castilla-La Mancha y Andalucía”, añadió Galán.

Además, la inversión contribuiría a avanzar en la madurez tecnológica del hidrógeno verde, en línea con la Hoja de Ruta lanzada por el Gobierno, que prevé la inversión de unos 8.900 millones de euros en la próxima década, y a convertirlo en una solución para la descarbonización eficiente a medio plazo, tanto de la industria que lo utiliza como materia prima, como para procesos difíciles de electrificar, como el transporte pesado.

EL DESAFÍO VERDE DE IBERDROLA

Si bien, Galán condiciona el éxito del impulso al hidrógeno a la colaboración público privada, no hace mucho apostaba por una economía verde sin inyecciones públicas. Hace casi un par de meses, el presidente de Iberdrola aprovechaba su intervención en la mesa redonda del Pleno Extraordinario de la Cámara de España para hacer un contundente alegato sobre la urgencia de desarrollar una economía verde, por su importante efecto tractor en la industria y en el empleo.

El máximo responsable de la eléctrica dejaba claro que la descarbonización no se circunscribe únicamente al ámbito de la energía y, además, se puede desarrollar sin ejercer presión en las cuentas públicas. “Hay que invertir y correr; no es lo mismo hacerlo en diez años que en cinco”, aseguraba el dirigente de la energética.

El discurso que se mantenía entonces desde la compañía ahondaba en la importancia de un sector rentable sin necesidad de ayudas públicas. De hecho, el mismo día que Sánchez Galán incidía en el carácter estrictamente privado de las inversiones en el sector de las renovables, la consejera delegada de Iberdrola España, Ángeles Santamaría, refrendaba la misma idea con otras palabras, “la inversión proviene del ámbito privado puro y duro” y descartaba la dependencia de fondos públicos, defendiendo así que la falta de inyecciones del Estado como consecuencia de la crisis del covid-19 no afectaría al proceso de descarbonización.

“La inversión en la economía verde no tiene solo que ver con energía, sino que presenta grandes ventajas estructurales por su carácter transversal” manifestaba Sánchez Galán. Entre ellas, destacaba la mejora de la competitividad económica, de la balanza de pagos, la reducción de emisiones y contaminación y el importante efecto tractor en la industria y el empleo en sectores como la construcción, la fabricación de bienes de equipo, servicios de ingeniería o la máquina herramienta, “con impacto particularmente positivo en la llamada España vaciada”.

El presidente de Iberdrola insistía en la idea de que apostar por una economía verde es “invertir en renovables, en redes inteligentes y en el almacenamiento, que permitan una mayor electrificación”. Además, señalaba que esta transición presenta oportunidades en nuevas tecnologías y procesos industriales, como el hidrógeno verde, e instaba a “correr en este campo y no quedar atrás frente a nuevos socios europeos”. Sólo dos meses después de esas palabras, Galán coloca a Iberdrola a la cabeza en la carrera por esta tecnología, con la presentación del primer proyecto industrial de hidrógeno verde del mundo.