Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola

Iberdrola tendrá un papel relevante en las negociaciones de fusión que mantiene su filial en EEUU, Avangrid (participada en un 81,5%), con PPL (Pennsylvania Power and Light). La firma presidida por Ignacio Sánchez Galán pondrá como principal condición al movimiento poder obtener una posición mayoritaria en la entidad resultante, señalan fuentes financieras. Aunque eso sí, para conseguir dicha mayoría deberá lidiar con dos grandes restricciones, según apuntan los analistas, como son las necesidades de capital extra y las leyes antimonopolio en algunas de los territorios donde mayor presencia tiene.

El movimiento, que adelantó el Financial Times, va en línea con las intenciones de la eléctrica española de reforzar su negocio internacional de redes, un objetivo que se había marcado algunos meses atrás. “Buenas noticias para Iberdrola de confirmarse la operación”, explican desde el Departamento de Análisis de Bankinter. En concreto, tras la operación el porcentaje de ingresos del negocio regulado en Reino Unido pasaría del 11% al 21% aproximadamente, mientras que para el caso de Estados Unidos sería del 10% al 14%. En total, el incremento conjunto será del 21% al 35%, lo que supone un 67% más.

Además, se trata de dos compañías, tres si queremos contar a Iberdrola como un ente aparte, muy complementarias. Por un lado, Avangrid aporta un portfolio importante de energías renovables con una capacidad instalada de 6.713 MW, lo que supone un 89% del total. En el caso de Iberdrola, dicho porcentaje alcanza el 63%. Mientras que por su parte las energías limpias solo representan un 1% de la combinación de capacidad de generación (dominada por carbón y gas) en PPL. Por otro lado, la firma con sede en Pensilvania aportaría más de 2.000 millones de dólares en ingresos netos (según los datos de 2018) provenientes del negocio regulado, dónde más de la mitad proviene de UK, el gran talón de Aquiles para la filial de la española que no llega ni a los 1.000 millones. Por último, la nómina de clientes es mucho mayor en la primera, lo que le reportaría cerca de 12 millones de clientes netos.

Pese a que el movimiento está orientado con los objetivos de la eléctrica vasca y cuenta con el beneplácito de los inversores, el desarrollo de la operación no será fácil. En primer lugar, Iberdrola mantendrá una participación mayoritaria en la entidad, buscará incrementar el tercio al que opta, para lo que podría necesitar ofrecer una prima en forma de efectivo para los accionistas de PPL, según apuntan fuentes financieras. De hecho, los analistas esperan que la firma española utilice la misma fórmula con la que adquirió UIL Holding, y conformó la actual Avangrid. En dicha ocasión, entregó el 18,5% de las acciones representativas de la empresa resultante de la fusión de ambas y pagó 597 millones de dólares (526 millones de euros) en metálico.

La compañía española tiene varias opciones para sufragar el coste de efectivo de mantener una mayoría importante en la operación, pero al parecer la opción preferida sería la de emitir deuda, según fuentes financieras. Al final, los tipos ultra bajos invitan más a la emisión de bonos o créditos que a ampliaciones de capital. Aunque eso significará elevar con fuerza la relación de deuda neta a Ebitda futuro, ya que según las últimas estimaciones de Bloomberg (teniendo en cuenta la operación) se disparará hasta entre 4,5 y 5 veces frente a las 3,7 veces que mantenía en los últimos datos semestrales.

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Por último, Iberdrola también se enfrentará a un problema regulatorio. De hecho, la firma resultante de la fusión contará con hasta tres de las nueve compañías de distribución que ahora mismo operan en Reino Unido. Un hecho que, según fuentes financieras, complicará que Iberdrola logre las aprobaciones antimonopolio necesarias para operar.

UN MOVIMIENTO CON SÁNCHEZ GALÁN EN EL ALERO

La fusión no llega en el mejor momento para la compañía, después de que MONCLOA.COM en una investigación conjunta con Elconfidencial.com desvelase que el presidente habría utilizado los servicios del Comisario Villarejo, a través de la empresa Centro Exclusivo de Negocios y Transacciones (CENYT) para llevar a cabo actividades ilícitas. De hecho, la Unidad de Asuntos Internos de la Policía tiene abierta una investigación sobre la relación que mantuvieron la compañía eléctrica Iberdrola con el comisario José Manuel Villarejo. La unidad, que tiene en sus manos la investigación, ya estaba investigando la relación antes de que se empezaran a publicar los artículos.

Por su parte, Iberdrola ha decidido abrir una nueva y “exhaustiva” investigación interna. “Este análisis en profundidad de los nuevos datos desvelados, desconocidos para Iberdrola, tratará de esclarecer la veracidad de las informaciones y si ha habido cualquier tipo de incumplimiento del Código Ético de la compañía”, explica la eléctrica en un comunicado. La eléctrica añade que si a consecuencia de su investigación interna se demuestra que se han eludido los procedimientos de control, la empresa adoptará todas las medidas necesarias de acuerdo con los procedimientos establecidos.