Iberdrola

El desarrollo del vehículo eléctrico en España está condicionado por diversos factores externos a la propia evolución de la tecnología. Uno de ellos, según destacan desde Iberdrola, tiene que ver con la colaboración de la administración pública o, precisamente, las pocas facilidades que se ofrecen.

Así lo ha expresado la consejera delegada de Iberdrola España, Ángeles Santamaría, durante el ‘II Congreso Aelec’. La directiva de la eléctrica ha precisado que, en estos momentos, la clave de todo el proceso de electrificación del parque automovilístico pasa por la estructura de recarga. En este sentido, ha precisado que convencer al usuario de que compre un coche eléctrico será más sencillo si los puntos de recarga son accesibles.

Y esto pasa por tener una estructura muy desarrollada tanto en las zonas urbanas, como en los recorridos de larga distancia. Factores clave para tranquilizar a los clientes que, ahora mismo, tienen como principal preocupación quedarse ‘tirados’.

Sobre este contexto, Ángeles Santamaría expone que ahora mismo hay tres claves que deben desarrollarse a la perfección para la normalización en el uso y compra del vehículo eléctrico. Así, destaca que debe haber una colaboración más activa entre la administración pública y las empresas privadas. De hecho, ha asegurado que, “aunque parezca mentira, esto no ocurre tanto como debería”. Insiste en que debería haber más facilidades a la hora de gestionar los trámites administrativos.

La segunda clave, y que afecta al bolsillo de las empresas, tiene que ver con la planificación en base a la demanda esperada. La consejera delegada de Iberdrola España asume que la inversión debe ser acorde con lo que el mercado espera y, a su vez, se debe invertir para incentivar la compra de vehículos. En este sentido, ha recordado que el 80% de las recargas se hacen en el punto de origen o llegada. No obstante, eso no excluye a dichos planes de planificación para que los conductores puedan predeterminar los usos del vehículo.

Por último, Ángeles Santamaría estima que la infraestructura de redes eléctricas debe ir acompasada con la infraestructura de puntos de recarga. Es decir, no deben existir zonas donde se implementen sistemas de recarga sin que haya una red eléctrica suficiente para desarrollar un servicio satisfactorio.

EL MOMENTO DE IBERDROLA

En este momento los usuarios de vehículos eléctricos que recargan en las estaciones de Iberdrola lo hacen con energía 100 % limpia, con certificado de Garantía de Origen renovable (GdO). Asimismo, poseen la certificación verde por parte de G-Advisory, que ha emitido su ‘second party opinión’.

La ejecución del Plan Smart Mobility de Iberdrola irá en línea con el ritmo de adopción del vehículo eléctrico en España. Así, se han firmado más de 40 acuerdos de despliegue de infraestructura con los principales agentes implicados en la movilidad, desde administraciones a instituciones, empresas, estaciones de servicio, concesionarios y fabricantes de vehículos eléctricos.

Así, la compañía ha llegado, por ejemplo, a un convenio de colaboración con la Federación Valenciana de Municipios y Provincias para la realización conjunta de actividades que fomenten la aportación de soluciones energéticas, como el autoconsumo y la movilidad eléctrica. En la región de Murcia, ha alcanzado un acuerdo con la Federación Regional de Empresarios del Metalva. por el que aplicará condiciones preferentes para el desarrollo e implantación de puntos de recarga para vehículos eléctrico a las empresas que forman parte de la Federación.

En este contexto, el plan de electrificación de la movilidad de Iberdrola cuenta también con el respaldo de la Comisión Europea, a través de una subvención de 13 millones de euros, concedida a la compañía en el marco de la convocatoria CEF Transport Blending Facilities por la Innovation and Networks Executive Agency (INEA), que contribuirá a financiar la instalación de 2.339 puntos de recarga rápidos, superrápidos y ultrarrápidos para vehículos eléctricos en España y Portugal hasta 2023. Estas nuevas estaciones de recarga se ubicarán en vías de alta capacidad de los dos países y en puntos cercanos a las redes transeuropeas de transporte (TEN-T).