Iberdrola

La compañía eléctrica Iberdrola ha decidido prescindir de los servicios de su jefe de Seguridad, Antonio Asenjo, tras conocerse el verdadero alcance de los trabajos que el comisario José Manuel Villarejo realizó para esta empresa. Las informaciones publicadas por MONCLOA.com, junto con El Confidencial, han destapado que las actividades del policía fueron mucho más allá de lo que Asenjo aseguró en un principio.

La noticia se produce sólo un día después de que Iberdrola anunciara que iba a abrir una nueva investigación para conocer cuál fue la relación con el comisario Villarejo. La eléctrica anunció que adoptaría las medidas necesarias si se hubiera incumplido el Código Ético de la compañía.

A lo largo de la semana MONCLOA.com ha revelado cómo Iberdrola usó a Villarejo para infiltrarse en una plataforma vecinal ecologista y para investigar a un juez que amenazaban el futuro de su central de ciclo combinado de Arcos de la Frontera (Cádiz).

Asimismo, los documentos descubiertos ahora dan cuenta de cómo esta eléctrica contrató al comisario para “desprestigiar” a Manuel Pizarro cuando este era presidente de Endesa, la principal competidora de Iberdrola.

LAS INVESTIGACIONES PREVIAS

La compañía que preside Ignacio Sánchez Galán acometió hace varios meses un informe forensic que trataba de desentrañar cuál había sido el alcance de la relación con el comisario Villarejo. Estas averiguaciones incluyeron la toma de declaración al jefe de seguridad, Antonio Asenjo. El relato ofrecido por este responsable no ha superado la comparación con los documentos publicados ahora, lo que ha provocado su despido.

El calado de los encargos de Asenjo al comisario Villarejo quedan en evidencia con los audios grabados por el propio policía y los documentos en los que desgranó sus logros y sus planes. El comisario tuvo acceso a información sobre el tráfico de llamadas telefónicas e investigó la vida privada de las personas que suponían una amenaza para la construcción de la central de Arcos.

El jefe de seguridad de Iberdrola mostró en estos audios interés en conocer detalles del trabajo de Villarejo que podían interesar “a los de arriba”. Es lo que ocurrió cuando el comisario le informó sobre la posibilidad de que Endesa estuviera realizando pagos al PSOE y a la plataforma ecologista, contrarios a los intereses de Iberdrola.

Las investigaciones internas que había realizado la compañía para conocer el grado de implicación que tenía en los trabajos realizados por Villarejo concluyeron que, entre 2004 y 2017 se contrataron un total de 17 servicios propios de la Dirección de Seguridad Corporativa.

La nueva investigación anunciada tras las noticias publicadas esta semana por este periódico pretende “esclarecer la veracidad de las informaciones” cuyos datos eran “desconocidos para Iberdrola”, según señaló la compañía en un comunicado.

Las anteriores investigaciones, realizadas en noviembre de 2018 y en julio de este año, concluyeron que “en el proceso de contratación y posterior pago de dichos trabajos se habían aplicado correctamente todos los controles y procedimientos internos de Iberdrola”.

La documentación de Villarejo y los audios grabados en sus encuentros con Antonio Asenjo dan cuenta de cómo se desarrollaban trabajos durante meses. Estos fueron encargados por Asenjo, según estos papeles. El jefe de Seguridad departía con Villarejo sobre el avance de sus trabajos, según atestiguan las grabaciones realizadas por el propio comisario.

Los recursos no fueron escasos. En el asunto de la central de Arcos, Villarejo se jactó de haber infiltrado cinco personas en la plataforma contraria a la construcción de la central. Además mantuvo contactos con políticos y medios de comunicación de la zona. El trabajo incluyó la investigación sobre aspectos de la vida íntima de las personas que se oponían a los intereses de Iberdrola.

En lo referido al presidente de Endesa, Manuel Pizarro, el objetivo era “erosionar y desprestigiar su imagen”, según consta en un informe elaborado por Villarejo, para que abandonara su puesto.

El comisario, que actualmente se encuentra preso en la cárcel de Estremera, también buscó datos comprometedores sobre el exministro del Partido Popular, Javier Arenas y sobre el exvicepresidente de la Junta de Andalucía con el PSOE, Gaspar Zarrías.