Logo Supervivientes

El reality show Supervivientes arrasa en audiencia con cada edición. El fenómeno de este tipo de programas televisivos llegó para quedarse en este país. Muchos son los concursantes que hacen lo imposible por participar en estos concursos, ya que son una buena pasarela para conseguir puestos en TV y para optar a suculentas cifras para el ganador.

Precisamente por eso, muchos de ellos intentan burlar las normas para lograr quedar por delante de sus compañeros. A lo largo de todas las ediciones se han podido ver algunas trampas realmente descaradas

Las trampas más aberrantes de Supervivientes

El error de Ana María Aldón y la ira de la audiencia

En la reciente edición del reality show Supervivientes 2020 se desató la indignación de la audiencia por una de las pruebas de recompensa que se le hicieron a los grupos participantes. Así que no hay que irse a otras ediciones para encontrar el primero “tongo”…

La prueba comenzaba de forma normal, con la presentadora Lara Álvarez explicando el juego que tenían que realizar para obtener el premio. En este caso, los concursantes de Supervivientes debían colocar encima de una estructura, de una en una, varios objetos. Para conseguir eso, se debían sortear una serie de obstáculos.

La dificultad estaba en una de las plataformas que tenían que atravesar. Esa plataforma era muy sensible, y al mínimo contacto podría terminar derribando las piezas. El equipo ganador sería el que colocara las piezas de forma correcta.

Hasta aquí todo normal, como tantas otras pruebas de Supervivientes 2020. Pero el grupo de Ana María Aldón (los siervos), cuando estaba en la recta final del concurso comenzó a fallar. La mujer del ex torero Ortega Cano había perdido el equilibrio, lo que hizo que todas las piezas se cayesen.

Lara Álvarez comentaba el resultado, Ana María se disculpaba con sus compañeros. Jorge Javier Vázquez desde el plató animaba al equipo. Sin embargo, las redes sociales ardían por que la victoria fuese al grupo “los mortales”, criticando al programa de favorecer la victoria de algunos concursantes.