Los hosteleros han solicitado al Gobierno una ampliación de las medidas anunciadas para salvaguardar la actividad y el empleo de los negocios de la hostelería, ya que se han encontrado con “dificultades” a la hora de aplicar estas medidas, como en la tramitación de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

Así lo ha trasladado Hostelería de España, una organización empresarial que representa a los restaurantes, bares, cafeterías y pubs del país, que señala la diferencia que existe por territorios de los requisitos exigidos para la tramitación de estos despidos temporales.

“Un ejemplo claro es que el acceso a los ERTE varía a lo largo del territorio y que en muchas regiones las delegaciones de Empleo están exigiendo a los negocios aportar toda la documentación de los trabajadores, lo que alarga y complica indudablemente los trámites”, explica el presidente de la asociación, José Luis Yzuel.

Otro de los principales problemas que se han encontrado es la obligatoriedad de comunicación a los trabajadores por parte del empresario del cese o disminución de la actividad del negocio.

“Necesitamos que el ERTE solicitado por la empresa, ya sea de reducción de jornada o de suspensión temporal de la actividad, sea automáticamente autorizado por la autoridad laboral, o al menos, que se conceda una autorización provisional de manera inmediata. Con esto se conseguiría no dilatar de manera innecesaria el procedimiento, ya que se considera proveniente de una causa de fuerza mayor”, asegura el secretario general de Hostelería de España, Emilio Gallego.

Además, muestran su disconformidad con la obligatoriedad de mantener los puestos de trabajo en los seis meses siguientes desde la fecha de reanudación de la actividad, al considerar que es “realmente difícil” asegurar el mantenimiento de los mismos empleos, puesto que los negocios se van a ver “duramente afectados” por el parón provocado por la crisis sanitaria.

Por último, ha trasladado la “urgencia” de buscar la flexibilización de la financiación bancaria, la renegociación de pólizas, moratorias de las hipotecas, la suspensión total de la cotización de autónomos de hostelería, incluyendo la del mes de marzo, o resolver la suspensión de pago de los arrendamientos de los locales hosteleros durante el tiempo que estos se encuentran inactivos.