Hospital General de Villalba

En su afán de apostar por la innovación y las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas y completar y optimizar con ellas su cartera de servicios, el Hospital General de Villalba, perteneciente a la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, ha consolidado la sialoendoscopia como la técnica de elección en la patología obstructiva de las glándulas salivales. Dentro de las técnicas disponibles en su Servicio de Otorrinolaringología, la sialoendoscopia es un procedimiento mínimamente invasivo que permite tratar la sialoadenitis obstructiva crónica (SOC), enfermedad consistente en la obstrucción recurrente de las glándulas salivales.

Esta acumulación de saliva, que puede provocar una inflamación y derivar en dolor de boca y cuello, actualmente se trata en la mayoría de los hospitales con abstención terapéutica o extirpación de la glándula. Frente a esta estrategia, y tal y como explica el Dr. Álvaro Sánchez Barrueco, médico adjunto del Servicio de Otorrinolaringología del hospital, la sialoendoscopia aporta importantes ventajas, ya que con ella no sólo se evita la extirpación de la glándula, sino que consigue que ésta funcione de manera correcta y asintomática, “motivo por el cual nuestro hospital recibe muchos pacientes con este problema desde otras áreas sanitarias, donde no se dispone de esta experiencia y tecnología”.

La sialoadenitis obstructiva crónica, una gran desconocida

Pese a que no existen datos específicos en España, en el mundo, se calcula que la SOC tiene una prevalencia anual de un caso por cada 10.000 personas (basándose en visitas a Urgencias, es decir, cuando se produce alguna complicación asociada). Un porcentaje estimado a la baja, ya que, “esta enfermedad está absolutamente infradiagnosticada, por lo que, con mucha probabilidad, la prevalencia real es mayor”, apunta el especialista.

La sialoadenitis obstructiva crónica se produce como consecuencia de cicatrices, piedras o tapones mucosos en el conducto salival. Sea cual sea su causa, genera molestias en las glándulas salivales mayores: parótidas (por delante y debajo de la oreja) y/o submaxilares (por debajo de la mandíbula). “Esas molestias pueden consistir en hormigueo, dolor o inflamación de las glándulas en relación con las comidas”, comenta el Dr. Sánchez Barrueco, quien añade que resulta fundamental no confundir este problema con las alergias alimentarias, ya que en estas últimas se da enrojecimiento, hinchazón y picor en lengua, paladar y garganta.

Los síntomas se manifiestan de forma más recurrente cuando se piensa en comida (fase mental de la deglución) o cuando se ingieren alimentos como encurtidos, limón o vinagre. Por lo tanto, los pacientes, además de cambiar su dieta, acaban limitando su actividad social por vergüenza a tener un episodio fuera de sus domicilios. “Esto -incide el otorrino- deriva en una pérdida notable calidad de vida”.

La sialoendoscopia, un tratamiento mínimamente invasivo

La sialoendoscopia busca un cambio en el tratamiento actual de este tipo de patologías, evitando extirpar la glándula salival. El Hospital General de Villalba es uno de los cinco centros de España que más procedimientos realiza desde su apertura, con entre 25 y 40 casos al año. No obstante, el Dr. Sánchez Barrueco espera que, “toda vez que la sialoadenitis obstructiva crónica sea conocida, por pacientes y médicos, este número aumente muy notablemente”.

Esta técnica está dirigida a todos los pacientes con este problema, y cualquier persona que tenga una inflamación recurrente de la glándula debe acudir a su médico de Atención Primaria para consultarlo. La sialoendoscopia se indica en caso de que haya un diagnóstico de certeza de obstrucción en el primer episodio -por ejemplo, se tiene un episodio, se realiza una ecografía y se confirma una litiasis (piedra)- o cuando se produzcan al menos dos episodios. La infección aguda de la glándula es la única contraindicación absoluta, ya que hay que esperar a que el proceso infeccioso remita para plantear la intervención.

Se realiza como cirugía mayor ambulatoria y en el postoperatorio sólo se registran las molestias propias de la zona intervenida que, por lo general, en 24-48 horas ceden completamente. Como se lleva a cabo con anestesia general, los pacientes deben acudir a una consulta previa en Anestesiología para valorar su riesgo anestésico.

Asimismo, dependiendo del nivel en que se pueda manejar la causa obstructiva, la aplicación de la técnica permite una resolución completa o una mejoría muy notable de los síntomas. “Ningún paciente de los que hemos intervenido ha referido empeoramiento de sus síntomas, siempre mejoría”, asegura el especialista, concretando: “El índice de satisfacción del procedimiento es muy elevado y el cien por cien de los pacientes intervenidos recomendarían la intervención a uno de sus familiares si tuviera los mismos síntomas”.

Exigencia e innovación como claves del éxito

El Hospital General de Villalba tiene unos altos estándares de calidad y, por tanto, en su Servicio de Otorrinolaringología auditan constantemente los resultados postoperatorios, con el objetivo de mejorarlos. Para ello, mediante herramientas específicas, los pacientes responden habitualmente a un cuestionario específico, evaluando muy positivamente el procedimiento quirúrgico y sus resultados postoperatorios.

Además, los profesionales del citado servicio esperan con esta estrategia ayudar a pacientes con otras enfermedades como el cáncer de tiroides, patología que se trata con yodo radiactivo que, en ocasiones, puede provocar la inflamación recurrente de las glándulas salivales. Por ello, por su experiencia en el diagnóstico y tratamiento de este problema y también por las líneas de investigación y publicaciones científicas realizadas al respecto, actualmente la Unidad de Glándulas Salivales y Sialoendoscopia del Hospital General de Villalba es uno de los referentes científicos a nivel nacional.