Uno de los mayores problemas que enfrentan los emprendedores es encontrar la financiación que les hace falta para poner en marcha su negocio y dar los primeros pasos hacia el éxito. Cuando un proyecto todavía no está asentado, o incluso todavía no existe, no es nada extraño oír un “no” por parte de los bancos. Por suerte, hoy en día hay otras alternativas de financiación además de las entidades financieras.

Sin embargo, el emprendedor debe ser consciente de que no puede satisfacer todas sus necesidades de financiación recurriendo a préstamos, ya que estos al fin y al cabo tienen un coste. El objetivo es que, una vez en marcha, el negocio sea capaz de sostenerse económicamente por sí solo, reduciendo su necesidad de financiación de terceros. Para conseguirlo es importante obtener rentabilidad, pero también saber gestionar muy bien los ingresos. Por eso, vamos a ver algunos trucos muy útiles.

Los emprendedores deben saber negociar sus deudas

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Otra de las claves para poder sobrevivir a nivel financiero es ser consciente en todo momento de la situación real de negocio para poder detectar los problemas de liquidez a tiempo y actuar antes de que sea tarde. Si se sabe que no se va a conseguir el dinero suficiente para atender a pagos pendientes, ha llegado el momento de negociar.

En la mayoría de los casos los acreedores prefieren alcanzar un nuevo acuerdo que facilite a su deudor el poder pagarles antes que quedarse con un crédito pendiente y que este siga acumulando intereses, porque saben que en este último caso hay más riesgo de quedarse sin cobrar nada.