El próximo martes es la fecha más esperada del año para miles de ciudadanos que han comprado con mucha ilusión décimos de la Lotería de Navidad para lograr ser uno de los premiados del ‘Gordo’, con el que podrían ganar hasta 328.000 euros al décimo después de impuestos. Tras la euforia, toca pensar qué hacer con este dinero, y una de las opciones más barajadas es invertir en ‘chollos’ inmobiliarios.

Los agraciados con el décimo premiado deben tener la cabeza fría y no derrochar el dinero, ni tampoco invertir en negocios arriesgados. Algunos apuestan por reducir o cancelar su actual hipoteca, comprar una vivienda de reposición, e incluso adquirir un inmueble para alquilarlo a modo de inversión.

En este sentido, los inmuebles más atractivos se encuentran en núcleos urbanos, por la mayor liquidez que ofrecen en un futuro y la facilidad de alquilar. Los compradores potenciales deberán elegir si prefieren una vivienda más pequeña en el centro de la ciudad, o más bien una casa más amplia apartada del ruido mundano. También es posible que algunos premiados prefieran invertir en una segunda residencia donde poder refugiarse en periodos de confinamiento.

Pues bien, aunque el sector de la compra-venta es cada vez más inaccesible para una parte de la población, con un décimo premiado las cosas serán más sencillas. De hecho, hay casos en los que los premiados habían solicitado anteriormente un préstamo y las entidades bancarias se lo habían rechazado, y ahora estas mismas batallan por lograr que se ingrese el décimo premiado en su sucursal.

INVERTIR EN LADRILLO

Los expertos insisten en que lo primero que debe hacer el ganador es analizar su perfil de inversor, y plantear los riesgos que quiere asumir. Hay que pensar el plazo al que se quiere invertir y con qué propósito desea hacerlo. Tras cobrar el premio, la persona debe plantearse qué hacer con él: ¿liquidar las deudas?, ¿garantizarse una renta extra en la jubilación? o ¿maximizar los ahorros pensando en los herederos?.

De hecho, aconsejan la contratación de un asesor financiero para reducir riesgos. Aunque está claro que si lo que se busca es tener un producto tangible, invertir en ladrillo es una apuesta segura. Sin embargo, los expertos creen que 2021 será un buen año para comprar vivienda, pero no lo será tanto para sacarle rentabilidad en alquiler.

Así, advierten de un ajuste de precios en la vivienda que permitirá un mejor acceso a una financiación hipotecaria con los tipos de interés “por los suelos”. Pero al mismo tiempo, alertan de que las entidades restringirán aún más la concesión de préstamos.

Según un analista consultado por MERCA2, es recomendable invertir en el sector inmobiliario, además de hacerlo en acciones, pensiones u otros. De hecho, aconseja mirar al futuro e invertir entre un 25% y un 60% del premio.

La inversión dependerá de la situación económica y del perfil del agraciado, pero el sector inmobiliario es muy atractivo, ya que ofrece una rentabilidad bruta de entre el 4,5% y el 5,5%. Sin embargo, a esta rentabilidad hay que descontarle los intereses, el pago de impuestos y los gastos fijos que conlleva tener una vivienda.

¿SEGUNDA MANO Y REFORMAR?

El abanico de posibilidades de compra aumentan con un décimo premiado, eso está claro. Una de las opciones más viables es apostar por un inmueble de segunda mano en la capital, y luego realizar una reforma. Se trata de aprovechar el precio rebajado y, tras realizar unas obras, revalorizar el inmueble por si más adelante se decide vender.

Por ejemplo, por 320.000 euros el comprador puede acceder a un piso de 100 metros cuadrados y cuatro dormitorios en Paseo de la Castellana, la principal arteria empresarial de Madrid y una de las vías más prime. Se trata de un inmueble de segunda mano en la duodécima planta, solo tiene un baño y dispone de calefacción central.

Para los amantes de uno de los barrios más bohemios de la capital, Malasaña, en este momento está disponible una vivienda por 320.000 euros. Se trata de un piso de 79 m2, dos dormitorios y dos baños. Además, se caracteriza porque cuenta con licencia turística con una rentabilidad de un 8% y entrada independiente desde la calle.

Por su parte, Alameda de Osuna, una zona residencial y de alto poder adquisitivo en Madrid, ofrece una vivienda en la calle La Rioja totalmente reformada a estrenar con la calificación energética A. Consta de 100 m2, tres dormitorios y dos baños por 320.000 euros. En esta misma horquilla de precio, en la calle Cantabria, está disponible un inmueble de 118 m2, dos dormitorios y un baño. Estos precios en Alameda de Osuna están rebajados actualmente, ya que se encuentran por debajo de la media.

PREFERENCIA POR LA OBRA NUEVA

Aunque muchos se decantan por aprovechar los ‘chollos’ que surjan en las zonas más céntricas de la capital, hay otro segmento que prefiere invertir en una vivienda de obra nueva, con un diseño más vanguardista y sostenible. Sin embargo, como ya han explicado a este medio anteriormente, la obra nueva no tiene previsión de bajar sus precios en los próximos meses, y los futuros compradores no encontrarán rebajas en las promociones de las promotoras más potentes. Si bien es cierto que algunas promotoras más pequeñas podrían recortar sus márgenes para evitar un excedente de ladrillo, que solo le supondría gastos.

Es el caso del residencial de la calle Cartagena número 50, en Guindalera, en el distrito de Salamanca. Un área de fuerte crecimiento gracias a las comodidades que ofrece sin salir del centro de la ciudad.

Queda disponible un inmueble de 71 m2, una habitación y un baño, con garaje y trastero por 319.644 euros. Se trata de un edificio construido bajo los criterios de Passivhaus, y cuenta con piscina, gimnasio y solárium.

Pero también hay quienes prefieren salir de la capital y optan por zonas acomodadas como, por ejemplo, Aravaca. Aún quedan algunas unidades del residencial Altozano 2 diseñado por Ecobuilt, con certificado de construcción sostenible BREEAM. Uno de los activos es un dúplex de 92 m2, tres dormitorios y dos baños por 316.000 euros, que se traduce en 3.435 €/m2. Este precio es muy superior a la media de esta localidad que se sitúa en los 3.130 €/m2, y la revalorización se debe a las altas calidades de este residencial y la buena acogida que ha tenido entre los compradores.