Google se lo lleva crudo y no es nuevo. En 2011 escribí “Desnudando a Google” libro que me generó no pocos enemigos y problemas -aquellos disgustos darían para escribir otro libro-, y que, entre otras cosas, denunciaba los chanchullos fiscales de la empresa para no tributar en España en un capítulo llamado “Las empresas cool no pagan impuestos”. Recuerdo la primera entrevista en televisión con motivo de su lanzamiento. Fue en TeleMadrid, y la primera pregunta fue: “¿Le ha denunciado ya Google?”. Era tal la perplejidad ante lo que se decía en el libro, que, en aquel momento, mucha gente no creyó lo que allí se exponía. Hoy nadie lo duda, y es voxpopuli.

– ¡Pero que dices! ¡Si han montado un campus en Madrid, muy bonito lleno de luces de colores!
– Cierto. Que Dios les bendiga. ¡Grandes chicos!

Recuerdo que a raíz de las denuncias del libro se generó en medios de comunicación un intenso debate sobre las practicas fiscales de la empresa, que sigue en nuestros días. Estas discutibles técnicas de lo que ellos llaman “optimización de fiscalidad internacional” yo las llamo coloquialmente como “choriceo del güeno“, pero tu puedes denominarlas como prefieras. Ademas han sido adoptadas por otras tecnológicas americanas (Apple, Amazon, Facebook, y Twitter. Bueno, estos últimos, pobrecitos míos, con la que les está cayendo, dejémosles un poco aparte)

Ante el debate originado (no diré “alarma social” porque a mucha gente le da totalmente igual mientras su Gmail funcione correctamente), Hacienda abrió una investigación que cerró en 2013 de forma delirante.

Quedaba probado que Google distraía impuestos y se les multaba con la “astronómica cifra” de 1,3 Millones de Euros por ello.

Cerrar años de litigio con una cifra de sanción que es el equivalente a lo que el defraudador se lleva crudo en 1 o 2 días y que de facto pueda seguir haciéndolo es un ridículo sideral de nuestro país.

Esto no es optimización fiscal, tomandonoslo un poco a broma, es simplemente “choriceo del güeno

Los chicos de Montoro, que huelen la sangre a kilómetros de distancia, y que han mostrado su eficiencia durante la crisis económica machacado a pymes y autónomos, son unos completos inútiles cuando se trata de poner el cascabel a un gato grande, ya que el cabrón araña. Es más fácil discutirle al pringao del autónomo de turno 200 euros de una comida de trabajo realizada en fin de semana, sabiendo que no tiene defensa posible y que se hará lo que ellos decidan.

El cariño social hacia Hacienda algunos se lo han llevado a la tumba., como en este epitafio real (2013). En Google sin embargo están, entre risas, muy agradecidos por la inutilidad de la inspección española. En el epitafio de Larry Page igual se podrá leer en el futuro -espero que dentro de muchos años- “Love & miss you, Montoro!”

A principios de 2016 en el Reino Unido, Google aceptó “el pago de impuestos atrasados” –vamos, los que fueron defraudados- al fisco por valor de 186 millones de dólares. La oposición británica consideró la cifra como “irrisoria” y un chiste. Alguien debería explicarles que la Hacienda española cerró sus inspecciones por un 1% de esa cantidad… ¡vergonzoso!

Actualmente Francia reclama a la simpática empresa de Mountain View 1.600 millones por el mismo concepto, e Italia 227 millones.

Sé que para muchos el dinero de todos, en el fondo no es de ninguno. Pero con los 600, 700 o tal vez 1000 millones que Google ha dejado de ingresar en España en la última década, se hacen muchas cosas útiles. Se pueden construir muchos hospitales, hacer muchos absurdos kilómetros de ave, podría volver Zapatero y hacer un nuevo plan E, o podríamos subvencionar más ridículas asociaciones y pagar muchas comisiones de obra a Convergencia Democratica de Catalunya (bueno, a estos ya no), o al PP. Aunque sólo fuera por esto último Montoro debería estar más motivado. Pero, joder, ni por esas.

Aquí, claro está, estas cosas no escandalizan a nadie. De hecho, por su contribución a la sociedad no olvides que en su día les dimos el Premio Príncipe de Asturias.

En la foto puedes ver como un tímido Larry Page, fundador de la empresa, mira al suelo medio avergonzado al recoger el premio, como diciendo “Ay, que me da la risa… ¡Estos mexicanos son la caña!”.

Alguien desde España en 2012 debió llamar a los jefes a Mountain View y decir “¡Jajaja! chicos… ¡¡¡Que se nota mucho!!! ¡¡Paguemos un poco!!”

Tal vez una de las definiciones más simpáticas fue la que una vez leí en Xataka, que decía que, de acuerdo a la definición de PYME que da el Banco de España, técnicamente Google era de facto la PYME más rentable del país. ¡Cracks!

Fue en 2014 Jesús Encinar, fundador de Idealista, declaraba con acritud que es una vergüenza que “una empresa mediana como Idealista declare en España más impuestos que Google, Microsoft, y Yahoo! juntas”. Pero no hace falta ser Idealista, algunos ejercicios fiscales incluso pequeñas panaderías de barrio han pagado más que estos cracks de la ingeniería fiscal.

Los Gurupollas del emprendimiento

Gurupollas. Siempre me encantó el palabro, define muy bien lo que expresa y es en sí mismo un estado de ánimo (mensaje a los...

¿Tiene sentido que pequeñas y medianas empresas españolas que compiten con productos y servicios de Google en desventaja, tengan encima que tributar un 25% mientras la empresa Premio Príncipe de Asturias no lo hace?

Los ingresos exactos los mantienen en secreto para que no te enteres ni tú, ni yo ni Hacienda. ¡Ni que fueran esa empresa americana con logo de colores que promete poner a disposición de cada individuo toda la información mundial! Pero en España estarían en torno a los 1.000 millones de euros al año. Es decir, dejarían de tributar unos 200-250 millones de euros al año en estos momentos en España.

– A mí me la bufa, como diría en el Congreso de los Diputados Pablo Iglesias. ¡Mi Samsung Galaxy con Android va de miedo!
– Lo entiendo. Y además, nos aman a los españoles. ¿Sabias que han abierto un campus muy chulo en Madrid, lleno de luces de colores?

Los portavoces de la empresa hablan de “optimización fiscal”, y que colaboran con la Hacienda pública respondiendo a todas sus preguntas. Y piden que nos olvidemos de estos detalles fiscales menores. Por cierto, aprovechan para recordarte que ¡han abierto un Campus muy chulo en Madrid, lleno de luces de colores!

Europa: El mejor sitio para llevárselo crudo

Dentro del eufemismo “ahorro de impuestos en el extranjero” Google explica en su auditoria anual como tan sólo tributa un 2,4% de su actividad fuera de Estados Unidos. ¡Así da gusto!
Pero, ¿qué es lo que tributa de su actividad en Estados Unidos? Allí sin gilipolleces. En Estados Unidos se paga hasta el último céntimo de dólar, que allí no se nadan con chiquitas, y no vaya a ser que los federales tiren una noche la puerta abajo.

Google Irlanda Limited (curioso apellido para una empresa en las Bermudas, sería más realista Google Bermuda Offshore Company por ejemplo) facturó en 2015 por la actividad en toda Europa de la empresa 22.603.799.000 Euros. Si, has leído bien, 22.600 millones de euros (prueba a calcularlo en pesetas sin usar una calculadora. Bueno déjalo, te lo digo yo, son 3.759.011.773.700 pesetas. ¿A que no eres capaz de decir esa cifra en voz alta? ¡Juas! Lo sabía). Esa cifra es similar al PIB de un país como Zambia.

Google se lo lleva crudo. Explicación gráfica de como desaparecen 20.000 millones de Euros al año con destino Islas Bermudas

En Irlanda el impuesto de sociedades es del 12.5%, lejos del tipo impositivo en España (25-28%). Pero como el 12.5% de 3.759.011.773.700 pesetas serían 469.876.471.712 pesetas (tampoco podrás decirlo en voz alta) que es una pasta gansa (unos 2.825.474.875 Euros), los amigos de Google lo envían integro, sin apenas tributar en Irlanda y desde luego sin pagar integramente el citado 12,5% a los Países Bajos, uno de los principales centros de distribución de dinero del mundo, donde no tributan y pueden reenviarlo sin ninguna carga al no ser actividad económica desarrollada en el propio país. De ahí a las Islas Bermudas, donde Google envió entre risas en 2015, sin tributar y burlando a todos los países europeos unos 13.500 millones de euros aproximadamente. (en 2014 fueron 10.700 millones aproximadamente un 60% de todo lo ganado en Europa).

Una creencia errónea es pensar que se trata de un problema de competencia de países en la Unión Europea. Google tampoco tributa un 12,5% irlandés de toda su actividad europea. Sólo una mínima parte tributa a ese tipo fiscal.

En las Islas Bermudas, que es uno de los paraísos fiscales más reconocidos en el mundo, Google por no tener no tiene ni empleados ni oficina. Tan sólo un apartado postal donde si quieres puedes escribirles, es sencillo, es el número 666. No es coña, debe ser justicia poética, es el número de la bestia y les viene que ni pintao. Si quieres puedes mandarles una postal aquí

Google Ireland Holding.

Mr. Larry Page.

PO. Box 666. Bermuda Island.

Tienes la garantía de que la abren seguro por si es un cheque. Pero no creo que te contesten.

A Trump que sus chicos se lo lleven crudos de los incautos europeos le parece muy bien. Lo único que le incomoda es que se quede en las Bermudas, ya que de esa manera no tributa en Estados Unidos. Si repatriaran el beneficio, tendrían que pagar impuestos por ello, y tú y yo sabemos que eso no les gusta mucho, por ese motivo desde las Islas Bermudas el dinero se invierte, gasta etc, y no se repatria a Estados Unidos.

Es cierto que, como puedes ver en este gráfico elaborado por El País, no son los únicos que realizan estas prácticas, pero, créeme, ¡son los campeones!

A finales del 2015, ante el run-run social y las denuncias en todos los países de Europa sin excepción, sobre sus prácticas, desde la empresa decidieron encargar un informe a Deloitte para que les sirviera de herramienta de comunicación poniendo en valor lo que hacen por España. Como además de tener algunos productos geniales, y de llevárselo muerto hacen poca cosa, el informe es delirante. Puedes leerlo aquí, son 60 páginas de humor del bueno, en la que básicamente se atribuyen méritos que no les pertenecen. Posiblemente les dio tanta vergüenza ajena este estudio hecho a medida “pá el que manda” que no lo han repetido en años posteriores.

Mi parte favorita está en las primeras páginas donde Deloitte advierte que aunque el trabajo requeriría un detalle de los ingresos de Google en España, su cliente, no se los ha dado -¡juas!- y que por ello hacen “estimaciones de esos datos usando varios enfoques”.

Apropiarse de avances tecnológicos y sectoriales, como si fueran consecuencia directa de la existencia de Google es burdo y de no haber acabado educación general básica. Así por ejemplo el informe establece una relación directa entre Google y el empleo indicando cosas como “entre 40.000 y 130.000 empleos mantenidos por empresas que usan Adwords”, porque claro si Adwords no existiera sería el acabose universal, no existiría la publicidad, y nadie utilizaría otras plataformas. Lo mismo al atribuirse 439.000 empleos en Europa relacionados con las Apps para Smartphones por la predominancia de Android. Vamos, algo comparable como si Coca-Cola nos informara que salva cada año de la muerte por deshidratación a 1000 millones de personas en el mundo. ¡Si, sí está muy rica! ¡Pero hombre, no las estás salvando! ¡Si Coca-Cola no existiera estas personas estarían bebiendo otra cosa, digo yo!

Google tiene méritos tecnológicos, empresariales y sociales más que de sobra para no encargar estas sandeces. Pero ninguno de estos méritos va a justificar el fraude fiscal.

Cuando una consultora vip, de estas que cobran 50.000-100.000 Euros por informe, dice que hace “estimaciones” lo que en realidad quiere decir es que un consultor junior, también conocido como becario, se las inventa buscando datos en internet. Literal.

Conclusión:

Google se lo sigue llevando crudo (¡pero han montado un campus muy bonito en Madrid lleno de luces de colores!).

El viejo debate de si es ilegal o alegal sólo hace que perdamos tiempo y beneficia al defraudador. Si no fuera ilegal no se les sancionaría, y si tuvieran razón, no llegarían a acuerdos cuando el tema se pone feo, sino que reclamarían judicialmente y no pagarían.

Una posible causa de la impunidad de la que gozan en España pudiera ser el interés personal del Ministro Montoro en que Google, apelando al derecho al olvido, haga desaparecer de Internet imágenes como esta.

La única manera de que esta situación injusta, con los españoles, los europeos y sus empresas acabe es que las compañías tecnológicas españolas hagan lo mismo. Sólo entonces Hacienda va a intervenir en serio. Si el grueso de empresarios españoles crea una empresa en Irlanda (1000 Euros aproximadamente) y otra en los Países Bajos (2500 Euros) para transferirse dinero sin tributar a un paraíso fiscal, se liaría gorda. Pero igual entonces en Hacienda se toman en serio este vergonzante problema.

Así desaparecen 20.000 millones al año, y para más coña, lo hacen en el Triangulo de las Bermudas. No se a ti, pero a mi, visto lo visto, me da bastante igual que monten un campus muy bonito en Madrid lleno de luces de colores.

Si tienes información sobre este tema, o quieres contarnos algún otro ponte en contacto con nosotros en [email protected]

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