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El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo no prorrogará el Plan Renove de ayuda a la compra de vehículos de todo tipo de propulsiones, por lo que los clientes solo podrán acogerse a sus ayudas hasta este jueves, día 31 de diciembre, a dicha iniciativa, que todavía dispone de más de 200 millones de euros sin adjudicar.

Según fuentes del Ministerio consultadas, hasta la fecha solo se han solicitado 37,73 millones de euros de los 250 millones que dispone el plan, lo que supone un 15,1% del presupuesto total.

Sin embargo, las mismas fuentes han indicado que hay que tener en cuenta que algunos de estos expedientes no se completarán o subsanarán correctamente, “por lo que la cifra final de ejecución presupuestaria será menor”. En concreto, se han registrado en el sistema 34.869 expedientes hasta el pasado día 28 de diciembre.

De ellos, unos 26,67 millones de euros han sido solicitados por particulares o entidades sin ánimo de lucro, mientras que unos 11,06 millones por autónomos o empresas. Además, la mayoría de las peticiones pretendían adquirir turismos, con 26,11 millones de euros, seguidas de autobuses o autocares o camiones, con 7,66 millones; de furgonetas, con 2,07 millones, y de motocicletas, con 1,88 millones.

A pesar de que el Ejecutivo reconoce que en los últimos días del año se ha detectado un “ligero” incremento de solicitudes, ha decidido no prorrogar el Plan Renove, dejando más de 200 millones sin gastar, tal como adelantó ‘La Tribuna de Automoción’.

AYUDAS DE HASTA 4.000 EUROS

El Gobierno aprobó el pasado mes de julio el nuevo Plan Renove 2020, que cuenta con un presupuesto de 250 millones de euros y ofrece ayudas de entre 300 y 4.000 euros para la adquisición de un vehículo a cambio de achatarrar uno antiguo.

El objetivo de este programa era impulsar la demanda de vehículos, paralizada por las medidas del confinamiento puestas en marcha para frenar la propagación del coronavirus, al tiempo que también buscaba activar la producción de las plantas españolas de vehículos.

También pretendía la sustitución de los vehículos antiguos en circulación, que son más contaminantes y menos seguros, por otros más modernos y siguiendo el criterio de neutralidad tecnológica, de forma que ofrecía ayudas también para modelos de combustión (diésel y de gasolina).

En función del vehículo adquirido y del tipo de beneficiario, el Renove 2020 daba incentivos de entre 300 y 4.000 euros a la adquisición de un modelo y dando de baja uno antiguo, a los que se añadían 500 euros adicionales en caso de que se achatarre un coche de más de veinte años, de beneficiarios con movilidad reducida o de que pertenezcan a hogares con ingresos mensuales menores de 1.500 euros.