Deliveroo

Varias sentencias a favor y en contra con algún que otro aplazamiento judicial. Y una especie de limbo laboral que deja en tierra de nadie a los famosos riders; a pesar de estar incluidos en el convenio de hostelería. Esta es la situación en España de los trabajadores de Glovo y Deliveroo. Ambas compañías apuestan por dialogar con el Gobierno para tratar esta problemática en la que dicen sentirse “perseguidos” a pesar de que, según estos, los trabajadores prefieren la flexibilidad que les aporta la empresa.

Así, las dos empresas defienden la legalidad de sus trabajadores, a los que llaman “colaboradores”. El cofundador de Glovo, Sacha Michaud reiteró que el modelo de trabajo de Glovo, que cuenta con 7.000 colaboradores en España y más de 3.000 a nivel mundial, es “legal” y recalca que el 79% de los glovers prefieren la flexibilidad de horarios que permite estos empleos.

Glovo y Deliveroo ensalzan las ventajas de trabajar como ‘riders’ por la flexibilidad a la vez que piden hablar con el gobierno para crear un marco regulatorio

Por su parte, director general de Deliveroo en España, Gustavo García, especifica que el trabajo de riders, principalmente, lo hacen los estudiantes como una manera de sacar unos ingresos extra. “Además da flexibilidad y permite complementar otro trabajo”, apuntó tras su participación en el Congreso Horeca de Aecoc. Desde Deliveroo calculan que un rider cobra 10 euros a la hora de media, es decir, entre 200 y 250 euros a la semana.

García ha explicado que un repartidor puede trabajar por la mañana con pedidos de Deliveroo para luego repartir con Uber Eats o Glovo y por la tarde llevar un Cabify. “Sin esa flexibilidad, todos estos trabajos no existían y creemos que hay un espacio para construir seguridad, porque creemos que se puede dar seguridad en un esquema de autónomo digital”, defendió.

LA INSEGURIDAD EN ESPAÑA

Hay otros dos aspectos en los que coinciden ambas plataformas de comida a domicilio: el limbo laboral. Michaud, ha subrayado la “inseguridad jurídica” que existe actualmente en España con sentencias a favor y en contra de estos nuevos modelos de trabajo, por lo que insiste en la necesidad de crear una “mesa de diálogo” para ver la realidad de los riders.

Emilio Moro

Las bodegas de Ribera del Duero se ahogan en guerras familiares

Tradición, amor por el vino y un oficio que pasa de generación en generación hasta convertirse en un modo de vida. Estas tres características...

Por su parte, el director general de Deliveroo en España ha reconocido que la innovación va “mucho más rápido” que la regulación. De esta forma, García confía en poder trabajar con el nuevo Gobierno. “Nuestra posición es de diálogo y trabajar conjuntamente y que sea en esta Legislatura donde podamos avanzar en este sentido, porque queremos dar más seguridad y protección a nuestros colaboradores”, ha subrayado.

Dentro de este diálogo, Deliveroo ha propuesto la figura de autónomo digital que, según García, ya se aplica en Francia. Es decir, un contrato con más ventajas que el autónomo Trade (aquel trabajador autónomo que realiza su actividad económica o profesional para una empresa o cliente del que percibe al menos el 75% de sus ingresos).

No obstante, desde abril, la figura de riders está incluida en el convenio de la hostelería, estando representados ahora por el Acuerdo Laboral Estatal de Hostelería. Así, estos repartidores serán considerados personal laboral del sector de la hostelería en España. Un cambio que trae como principal efecto que estos trabajadores pasen de ser autónomos o personal por cuenta propia, a formar parte de un sector.

INTERÉS POR SOLUCIONAR EL PROBLEMA

Tanto Glovo como Deliveroo son las primeras interesadas en resolver estos problemas ya que tienen grandes planes de crecimiento en España y a nivel mundial. Glovo estima cerrar 2019 con unas ventas brutas globales de 800 millones de euros, lo que supone un incremento del 350% respecto a 2018.

En España intensificará su apuesta por los supermercados, ya que actualmente cuenta con dos ‘SuperGlovo’ en Madrid, localizados en los barrios de Tetuán y Chamartín, que permiten entregas rápidas en 30 minutos y en cualquier momento del día, ya que están activos las 24 horas los siete días de la semana.

Por su parte, Deliveroo cerró 2018 duplicando las ventas de 2017, una tendencia que se está consolidando en los primeros cinco meses de 2019, donde la plataforma está creciendo “muy por encima” de la media del sector. “Estamos en un sector que se encuentra en plena eclosión y nuestro foco es llevar a cabo una expansión importante para alcanzar las 65 ciudades a final de verano”, apuntan.