CNMC

La Asociación Española del Gas (Sedigás) ha trasladado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) su preocupación por los recortes que ha establecido. En concreto, este organismo ha tachado de poco “coherente” los recortes que planea la CNMC que “dista mucho de ser aplicable”, por lo que solicitan “un proceso pausado, ordenado y de escucha activa”.

La patronal gasista se ha reunido este lunes con la Sala de Regulación de la CNMC, presidida por la vicepresidenta del organismo regulador, María Fernández Pérez, y los cuatro consejeros que la componen.

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Esta reunión se produce después de la que Sedigás ya mantuvo la pasada semana con el Ministerio para la Transición Ecológica para abordar la propuesta de circulares de la CNMC, en las que se plantea un recorte en el siguiente periodo del 17,8% a la distribución de gas y del 21,8% a la de transporte de gas y regasificación.

En un comunicado, Sedigás indicó que en este encuentro con el regulador ha trasladado “la falta de análisis de detalle” de las circulares, así como del “impacto y de las consecuencias económicas del recorte en retribución y transporte de gas”.

El sector gasista ha señalado a la CNMC que el cambio regulatorio que se propone es “drástico y no continuista”. “No hay evidencias en la propuesta metodológica que se mantenga para los futuros periodos regulatorios o que de nuevo se opte por otro cambio de rumbo. Esto provoca una absoluta falta de previsibilidad que complica la gestión de inversiones que tiene periodos de maduración, que superan con mucho el ámbito temporal de las circulares”, añade.

PARALIZARÁN EL RITMO DE CRECIMIENTO DEL SECTOR

Asimismo, la asociación ha aprovechado para poner de relieve que estos recortes paralizarían el ritmo de crecimiento que venía experimentando el sector, “causando una disminución en la inversión”.

Uno de los puntos abordados ha sido el procedimiento de elaboración de las circulares, cuya revisión regulatoria hubiese requerido, según Sedigás, de “un proceso pausado, ordenado y de escucha activa por parte de la CNMC para con los sectores implicados”.

La patronal también ha lamentado la “poca o nula interacción” con los agentes involucrados, tanto antes como después de la publicación de los borradores; así como la urgencia de la tramitación para un proceso que se inicia dentro de dos años; y que “la escasez de plazos para recibir comentarios son difícilmente justificables”.

De esta manera, subraya que el cambio retributivo “no previsible” también ha sido uno de los temas tratados, ya que el informe elaborado en 2017 por el regulador “no es justificativo ni de la falta de transparencia ni de la cuantía y justificación del recorte”.

EL PROCEDER DE LA CNMC “NO ES HABITUAL”

Así, Sedigás considera que el proceder seguido esta vez por la CNMC no es habitual dentro del ejercicio de transparencia que realizan otros reguladores, ya que se debe medir los impactos de la regulación que dicta en función de los objetivos de la metodología de la regulación dictada, que serían la eficiencia de las empresas y la evolución de costes en el sistema.

A este respecto, el sector gasista estima que el impacto a las empresas gestoras de las infraestructuras de red de gas “no está adecuadamente valorado en las memorias económicas que acompañan a los borradores de circulares”.

“Esta minusvaloración en el impacto en las empresas, distorsiona el diagnóstico de los efectos de la circulares en términos de empleo, inversión y crecimiento de la evolución de la demanda”, añade.

Asimismo, y más allá del impacto sobre las empresas, Sedigás afirma que la metodología restringirá la demanda, limitará las alternativas de sustitución de los combustibles más contaminantes y podría llegar “a provocar que el gas sea desplazado por alternativas más contaminantes.

Por ello, denuncia la necesidad de iniciar el proceso de propuesta de circulares tras realizar una contabilidad regulatoria que justifique las valoraciones que se presenta en las propuestas de circulares.

En lo que se refiere al impacto en la factura del gas, tampoco comparte la opinión de la CNMC y cree que el recorte en retribución solo se podría llegar a traducir en recorte de coste para el consumidor en el caso de recuperación completa del déficit acumulado del sistema, algo que, con la situación actual, se prevé que sucedería en 2022, pero que corre peligro con el cambio regulatorio. “En el nuevo escenario, la tendencia de la demanda se revertirá, con lo que el déficit acumulado podría alargarse más allá del 2023”, advierte.