El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha pedido “acelerar” el proceso de descarbonización y de digitalización, en línea con la hoja de ruta de la Unión Europea, como único camino posible hacia la recuperación economía.

En su participación en el Digital Summit organizado anualmente por la compañía (este año de forma virtual), con el objetivo de analizar las últimas tendencias en digitalización, Galán señaló la necesidad de “elevar la ambición para combinar la revolución verde y la digital, piezas clave de la recuperación económica”.

Asimismo, apuntó que hay que “acelerar la descarbonización del transporte, el segmento residencial y la industria para dejar un mundo mejor y más sostenible a las nuevas generaciones, en el que la digitalización juega un papel esencial”.

LA IMPORTANCIA DE LA INNOVACIÓN

El presidente de la energética puso también de manifiesto que en situaciones climáticas extremas o en crisis como la pandemia del covid-19 se muestran las ventajas de la digitalización, y destacó que las inversiones realizadas en los últimos años han permitido al grupo “mantener sus operaciones y proyectos en marcha, garantizando a la vez la seguridad de nuestro empleados y socios”.

En este sentido, destacó cómo el proceso de digitalización de las redes eléctricas en España permitió restaurar el servicio a 300.000 clientes en una hora, durante la DANA que asoló Murcia y la Comunidad Valenciana hace un año.

Además, Galán advirtió de la necesidad de seguir siendo más innovadores, más eficientes y más orientados al cliente. La importancia de este enfoque fue destacada por el Ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, que intervino en el Digital Summit, junto con la secretaria de Estado de Digitalización e IA, Carme Artigas.

PARTICIPACIÓN DE EMPRESAS INTERNACIONALES

En el foro también han participado instituciones como el MIT (Massachusetts Institute of Technology) y compañías como TikTok (ByteDance), Twitter, Microsoft, LinkedIn, Google, IBM y EVO.

La innovación es una de las herramientas principales de Iberdrola para garantizar su sostenibilidad, eficiencia y competitividad.

La compañía ha destinado 2.000 millones de euros a esta área en la última década, tras haber incrementado los recursos un 115% anualmente en los últimos diez años.