El mercado inmobiliario trata de abarcar la demanda del alquiler, pero con el parque actual no es suficiente. Así, el futuro del residencial pasa por la consolidación de la construcción de vivienda específica para el alquiler, según se ha señalado en la segunda edición de los ‘Savills Talks. Young Talent’.

De hecho, los jóvenes expertos en el segmento residencial han coincidido en que el ‘build-to-rent’ tendrá un gran peso en el residencial del futuro. Construir para alquilar es un concepto que ha aterrizado hace unos años en España y cada vez son más los inversores que apuestan por esta opción.

Desde su punto de vista, los motivos por el creciente atractivo del alquiler se deben a las tendencias de movilidad, la mayor flexibilidad que demandan los jóvenes a la hora de vivir y trabajar, la asignación de recursos y las dificultades para comprar y mantener una vivienda.

Asimismo, abogan por la institucionalización de este modelo del ‘build-to-rent’, ya que consideran que puede ayudar a regularizar el precio del mercado y favorecer a su vez a los arrendatarios.

También han señalado que los jóvenes están cada vez más abiertos a vivir de alquiler y que no descartan la compra de vivienda, “pero desde el punto de vista de la inversión”.

Asimismo, han apuntado que está creciendo la demanda de espacios comunes y de incluso modelos de ‘coliving’, “que facilitan la socialización y el sentimiento de comunidad”.

Para los expertos, la oferta actual no está adaptada a la demanda que vendrá en un futuro próximo. También afirman que está creciendo el interés por las promociones que incorporen incluso ‘coworkings’ en sus espacios. De hecho, creen que este aspecto puede ayudar a atraer talento nacional e internacional a nueva promociones.

Respecto a comprar o alquilar, “los profesionales participantes en el debate ven con buenos ojos apostar por la compra, pero no necesariamente para vivir en estos inmuebles, sino entendida como una inversión”.

En este sentido, han pedido a la Administración una regulación “más flexible y pragmática“, que no ponga “tantos frenos ni dificultades como la actual y que proteja al inversor, además de suavizar las barreras de entrada y los elevados costes de transacción que hay actualmente”.